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Crecen los parados que piden préstamos para reabrir pequeños negocios

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Los bancos que tramitan préstamos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) han detectado un aumento de solicitudes de crédito de desempleados para reabrir negocios ya existentes, especialmente del sector de la hostelería.

Esta tendencia se debe al incremento del paro, que lleva a algunos desempleados a darse de alta como autónomos para poder abrir pequeños negocios que se traspasan, según ha constatado el departamento de empresas de Bankia.

Con los préstamos del ICO consiguen una amortización anticipada del crédito para volver a abrir comercios como bares, cafeterías o paqueterías.

Este tipo de préstamos ha ido cambiando el perfil de sus solicitantes, ya que el año pasado eran pymes del sector fotovoltaico las que pedían estas operaciones, mientras que en los últimos meses son principalmente del sector de la hostelería.

Las líneas del ICO son la financiación a la que están recurriendo las empresas debido a que resultan "más económicas" por el interés que fijan, según fuentes de otra entidad bancaria, el banco Santander.

Concretamente, la línea de liquidez es la más solicitada en estos momentos.

Desde el Santander se asegura que dan financiación para nuevas empresas y entre los requisitos, exigen una garantía personal del solicitante del crédito.

La incertidumbre económica también ha hecho cambiar el tipo de inversiones de los particulares, que ahora se decantan por los depósitos al tener mayor garantía y seguridad, aunque sean menos rentables.

La seguridad de la inversión impera sobre la rentabilidad que se obtiene y los inversores "no quieren oír hablar" de renta variable ni fondos de inversión, según consultas efectuadas por Efe al banco Santander.

"Solo quieren plazos fijos y todo garantizado. Riesgo, ninguno", resumen fuentes financieras.

El aumento de la presión fiscal ha hecho que muchos particulares se interesen por fórmulas para rebajar esa presión, y en general las consultas de particulares muestran mayor cultura financiera que hace unos años.

El caso de las prótesis mamarias de la marca PIP, que el Gobierno francés ha recomendado retirar, también se ha visto reflejado en la petición de préstamos personales dirigidos a sustituir el implante.