Publicado: 06.02.2014 13:49 |Actualizado: 06.02.2014 13:49

La crisis para las familias se agudizará en los próximos cinco años

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Más pobreza, más desigualdad, más precariedad laboral, más emigración juvenil, menos protección social, una reducción considerable de las rentas reales de los hogares y un desplome de las rentas más bajas: brecha social y pobreza extrema. Este es el panorama que dibujan los expertos reunidos por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud para la España del año 2018, cuando la sombra de la crisis seguirá siendo muy alargada para cada vez un mayor número de familias.

Se trata del informe La sombra de la crisis: La sociedad Española en el horizonte 2018, resultado de un panel de once expertos en distintas disciplinas sociales que han ofrecido un diagnóstico basado en las tendencias actuales de cómo será la realidad dentro de cinco años a nivel económico, político y social. Coinciden al plantear un futuro "de todo, menos optimista". Así lo han explicado en rueda de prensa el director general de la Federación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), Ignacio Calderón; y el director Técnico de la institución, Eusebio Mengías; quienes han dado cuenta de este estudio que parte de que hasta 2018 el PIB por habitante se mantendrá en niveles inferiores a los de 2007 y "se agotará el modelo de crecimiento español" sin que se sustituya por uno viable.

En paralelo, se reducirá la población activa por un aumento de los mayores de 65 años, que pasarán a ser el 20% de los habitantes, y el mercado de trabajo, con el paro aún por encima del 20%, se caracterizará por la informalidad ocupacional y la flexibilidad, entendida esta como intermitencia e inestabilidad en las carreras profesionales, así como por la precariedad en los empleos.

"Entre 2014 y 2018 asistiremos al debilitamiento inexorable y profundo de nuestro Estado de Bienestar. Cabe esperar que pasemos de un modelo socialdemócrata a uno neoliberal, con el acento hacia una configuración societaria como la estadounidense, caracterizada básicamente por el adelgazamiento de las clases medias, la polarización social entre ricos y pobres, la desigualdad de la renta y el crecimiento de la pobreza de las clases populares", afirma.

La pérdida de ingresos causada por el desempleo, la presión tributaria, el aumento de las tasas de acceso a los servicios públicos y el recorte de la protección social", provocará un empobrecimiento generalizado de las familias y un desplome de las rentas más bajas, "que hará que aumente el número de hogares con serias dificultades económicas y el número de familias en riesgo de exclusión o en condiciones de pobreza extrema.

Esta situación cambiará la configuración de las familias, que tenderán a ser "multi generacionales", especialmente por los jóvenes que tendrán que regresar al hogar familiar tras una emancipación fallida y los divorciados y familias monoparentales que harán lo mismo al no poder mantener un sólo individuo el hogar. Se aumentará así la dependencia económica de los mayores y los jóvenes pasarán, a cambio, a desempeñar el rol de los ciudados.

Según los expertos, el primer efecto de esta reconfiguración de los hogares será un desplome de la natalidad: en 2018 el porcentaje de mujeres de 18 a 34 años que no se hayan independizado residencialmente se situará casi diez puntos por encima de la media de la Unión Europea. Estas mujeres, además, se verán directamente afectadas por la reducción que prevé el informe de las políticas sociales para dependencia: se agudizará la feminización de los cuidados.

En este caldo de cultivo, los jóvenes tomarán la iniciativa y mediante la participación y el liderazgo en movimientos sociales y plataformas, reivindicarán más intensamente la construcción de un nuevo modelo social que pasa del yo al nosotros, defiende la cooperación como mecanismo de subsistencia y reivindica la regeneración política y de la identidad social, por vías alejadas de los cauces tradicionales. "Está desapareciendo esa actitud global que definía al joven como pasota para ser sustituida por la del activista, una actitud comprometida que busca nuevas fórmulas. No son los partidos ni los sindicatos, sino plataformas y movimientos sociales", señala Mengías, para incidir en que el espíritu del 15-M pervivirá, como en las mareas de protesta de los últimos años, en estas nuevas movilizaciones.

Para Mengías, "es el momento de la sociedad civil", que articulará respuestas frente a las carencias privadas y las insuficiencias públicas en los próximos cinco años, cuando la desafección política seguirá en aumento. Los expertos, aunque hablan de fractura social, no prevén, no obstante, "rupturas y crisis de gravedad" con las movilizaciones. Asimismo, el informe vaticina que en los próximos cinco años se producirá "un rápido declive" del bipartidismo que conllevará "un profundo replanteamiento de los conflictos políticos tradicionales". Se hablará de "nueva política" frente a "vieja política" reemplazando la clásica dicotomía "izquierdas" y "derechas". Los jóvenes fluctuarán entre la abstención, el voto utópico expresivo y el voto de castigo, mientras las generaciones intermedias fluctuarán en función de la situación económica. Así las cosas, los partidos tradicionales, que contarán cada vez con menos respaldo social, tendrán que dirigir sus esfuerzos hacia las personas de edad más avanzada, "una base electoral sólida" que alcanzará el 26% del censo electoral en 2018.

Los expertos dicen que estas tendencias sólo se podrán reconducir si se ponen en marcha medidas que faciliten el cuidado y la protección social de los hogares más afectados por la recesión para prevenir la exclusión social. Además, recomiendan promover un pacto de responsabilidad compartida, porque si por intereses electorales se favorece a un colectivo, como los mayores, sobre el resto, lo que se puede lograr es miseria colectiva. La tercera conclusión es que los expertos tienen que entender que está en crisis el modelo financiero y socioeconómico, como ya han hecho algunos movimientos sociales liderados por jóvenes. "Sería un error político grave ignorar el malestar social cada vez más extendido y las reivindicaciones que se van plasmando en el espacio público y asociativo", apunta el informe.