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Cristiano, ante su verdugo

Pellegrini planea proteger al portugués y sustituirle cuando se asegure de que la clasificación no corre peligro

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En un estadio que hierve por el calor ambiental que desprende su ruidosa hinchada, Cristiano Ronaldo volverá a tener enfrente a Diawara, su verdugo, el jugador que hizo tambalearse el fastuoso proyecto del Real Madrid. Durante la ausencia del portugués, motivada por la tarascada de Diawara en el Bernabéu, sus compañeros tuvieron que digerir el batacazo de Alcorcón y levantarse ante el Getafe, el Milan y el Atlético para no descolgarse en la Liga e intentar cerrar la clasificación para los octavos de final de la Liga de Campeones.

Un 3-0 en contra o una derrota por cuatro goles o más, siempre y cuando el Milan gane en Zúrich, dejaría fuera al Madrid en el año que la final de la competición se celebra en el Bernabéu. Un terremoto que nadie contempla en el club. Menos aún Pellegrini, que no es partidario de plantear un partido con la calculadora en la cabeza: 'No venimos a refugiarnos en un marcador, sino a intentar ganar desde el primer minuto y clasificarnos para los octavos de final'.

También hizo referencia el chileno a las declaraciones de Diawara en las que afirmaba que repetiría la acción que mandó a la enfermería al portugués: 'No creo que lo haya dicho como una provocación, sino para quitarse la culpabilidad de la lesión de Cristiano'.

El extremo luso se presenta en Marsella señalado por la polémica de su agresión a Ortiz y la no celebración de los goles de sus compañeros ante el Almería. Heinze, que coincidió con Cristiano en el Manchester United, avala la personalidad de su ex compañero para abstraerse de todo el ruido que genera: 'Eso es folclore de los periodistas, pero a Cristiano no le van a influir para nada los comentarios. Es un gran futbolista. Los jugadores del Madrid están acostumbrados a estas cosas'. A Cristiano, en especial, le motivan esos incendios ambientales, como ya reconoció cuando viajó a Barcelona pensando en los decibelios que le reventarían los tímpanos en el Camp Nou.

Cristiano tiene colgado de su mediática figura un foco fijo que le persigue y le destripa cada gesto futbolístico y emocional que hace. Sobre sus espaldas también recaen muchas de las esperanzas del club, que no le va a sancionar por ninguno de sus últimos actos reprochables. El papel que interpreta Cristiano en las posibilidades de éxito del proyecto es tal que hoy está previsto que sea sustituido si el Marsella no presenta demasiadas complicaciones y la clasificación no peligra. Se teme por el tobillo del portugués si al equipo de Deschamps le da por endurecer el partido al sentirse eliminado.

Ahora que Cristiano está recuperado, a Pellegrini se le ha abierto otro frente en la pizarra con la pubalgia que padece Kaká, que no viajó a Marsella. Su baja es otro examen para calibrar el funcionamiento del equipo sin otro de sus pilares básicos. La ausencia del brasileño puede facilitar la entrada de Benzema, otro de los jugadores en el diván de Pellegrini, que se ha visto obligado a trabajar tanto o más la psicología que la táctica para tratar de que el equipo despegue con un fútbol más convincente. 'Benzema ya ha dejado detalles de lo gran jugador que es, pero se tiene que adaptar a un gran club y a un país y a un idioma nuevos', relató Pellegrini, que dejaría fuera a Higuaín si optara por meter a Granero como cuarto centrocampista.

En el Marsella, Deschamps ha hecho una llamada a la calma. No quiere que su equipo se descabalgue desde el inicio del choque: 'Sería pretencioso decir que vamos a ganar 3-0, pero está claro que vamos a intentarlo. Nuestro primer objetivo es ganar el partido para no lamentarnos luego si el Milan no hace sus deberes. Eso no significa que vayamos a salir a lo loco, con cinco delanteros. Tenemos que intentar repetir lo que hicimos en el primer tiempo en el Bernabéu porque les creamos muchos problemas', explicó Deschamps, que también salió en defensa de Diawara: 'Fue un gesto de un defensa con mucha determinación. En el fútbol siempre hay contacto físico y lesiones. Si se encuentra a Cristiano aquí hará lo mismo, buscar la pelota sin intención de lesionar'.