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Cruce de acusaciones en la sesión especial parlamentaria por la Loveparade

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La sesión extraordinaria de la comisión de Interior del Parlamento de Renania del Norte-Westfalia (oeste de Alemania) por la tragedia de la "Loveparade" en Duisburgo acabó hoy con un intercambio cruzado de acusaciones por las responsabilidades entre el Ayuntamiento y el ministro del Interior, Ralf Jäger.

El gobierno municipal presentó hoy un informe independiente elaborado por un bufete de abogados en el que se afirma que las autoridades locales no actuaron negligentemente en los incidentes que acabaron con la muerte de 21 personas y más de 500 heridos.

Tras estudiar los 35 volúmenes de actas sobre el caso, los peritos concluyen que la catástrofe se produjo debido a que terceras personas no aplicaron correctamente las directrices marcadas por la ciudad de Duisburgo para la celebración del evento.

Ante todos los diputados de la comisión, que fueron obligados a suspender sus vacaciones, y tras guardar un minuto de silencio, el ministro regional Jäger defendió el papel de la policía en la tragedia y señaló como responsable al Ayuntamiento: "Existe la sospecha de que la ciudad no mantuvo el control del festival".

En sus respuestas a las más de 100 preguntas presentadas por la Unión Cristianodemócrata (CDU) -a la que pertenece el alcalde, Adolf Sauerland- y el Partido Liberal (FDP), el socialdemócrata Jäger subrayó que no va a permitir "que la policía sea el cabeza de turco de los errores y negligencias cometidos".

"Es ruin pedir ayuda a la policía porque la cosa se ha ido de las manos y luego cargarle con la culpa", subrayó el ministro.

"Cuando el sistema de seguridad de los organizadores funciona, no hay que pedir ayuda a la policía", sentenció Jäger.

El ministro renano del Interior admitió que pudo haber algún fallo de la policía, aunque "es improbable que en una actuación de esas dimensiones se pueda llevar a cabo sin cometer algún fallo".

Asimismo, Jäger exigió ante la comisión parlamentaria del Interior una mejora en las exigencias de seguridad a las empresas privadas que organizan eventos públicos.

El Ayuntamiento de la ciudad de Duisburgo rechazó por su parte cualquier responsabilidad en la tragedia de la "Loveparade".

Tras el informe independiente, sus representantes negaron tener conocimiento de que alguno de sus trabajadores "hubiera faltado a su deber" y por ello se deban asumir responsabilidades.

El ministro Jäger tampoco olvidó a los organizadores del festival de música "tecno" más grande del mundo, a quienes acusó de no haber cumplido su propio plan de seguridad.

Jäger criticó que no se cerrara el túnel fatídico y que se colocaran vallas que redujeron el ancho del camino de acceso a la entrada.

La tragedia de Duisburg conmocionó a Alemania el pasado 24 de julio, cuando numerosos fallos de previsión propiciaron una avalancha humana de miles de personas atrapadas en un túnel construido en los años 60, de unos 10 metros de ancho y sin salidas de emergencia.

Entre los 21 fallecidos se encontraban dos jóvenes españolas, Clara Zapater y Marta Acosta, ambas de 22 años. En total fueron ocho los extranjeros que perdieron la vida en el incidente, en el que resultaron heridas cerca de 500 personas mas.