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Cruz Roja habilita plazas en Madrid para los próximos presos y 50 familiares

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La Cruz Roja ha habilitado plazas en los hoteles de acogida que tiene en Madrid para alojar a los seis presos políticos cubanos que serán excarcelados en los próximos días y alrededor de medio centenar de familiares con los que se prevé que salgan de la isla.

La nueva tanda de disidentes convivirá de forma transitoria con los diez que permanecen en Madrid, ya que la otra mitad de los veinte que comenzaron a llegar hace un mes están repartidos en varias ciudades españolas.

La Cruz Roja, que coordina el operativo de acogida, no sabe el número exacto de cubanos que va a venir en la nueva remesa, aunque la previsión es que ronden los 60, lo que elevaría a 200 el número total de exiliados.

"Estamos preparados para que lleguen en cualquier momento. Pensamos que puede ser la semana que viene", ha explicado a EFE-TV el subdirector de Migraciones de Cruz Roja, José Javier Sánchez Espinosa.

La intención es alojar a los seis nuevos excarcelados en el hotel del municipio de Alcorcón (Madrid), si bien alguna familia podría ir al hostal del barrio madrileño de Vallecas, criticado en los primeros días por algunos disidentes por su baja calidad.

Aunque la Cruz Roja apremió a los cubanos que siguen en estos establecimientos a trasladarse a centros de acogida de otras provincias españolas ante la falta de plazas en Madrid, finalmente se ha optado por que puedan permanecer juntos por un tiempo.

Según Sánchez Espinosa, "si hay un grupo aquí que los puede recibir, también es positivo" para los recién llegados.

"Mientras que necesiten estar en Madrid porque tengan que hacer algún trámite, vamos a seguir apoyándoles como estamos haciendo y después les podemos ofrecer los centros de acogida que tenemos en España", ha añadido.

De los veinte ex presos y sus allegados que ya están en España -140 en total-, 50 siguen en la capital y el resto, distribuidos en Málaga, Alicante, Gijón (Asturias), Sigüenza (Guadalajara), Alzira y Cullera (Valencia), además del que se marchó a Chile.

Los que permanecen en Madrid están pendientes de aclarar su situación legal, puesto que después de haber estado siete años encarcelados, en su mayoría quieren ser refugiados políticos, para lo que algunos, incluso, han pedido amparo al Defensor del Pueblo.

"Agradecemos al Gobierno español y a la Iglesia cubana que nos haya sacado de prisión, pero estamos desterrados y eso es algo que duele. Vamos a seguir luchando desde la diáspora", ha afirmado a EFE-TV Blas Giraldo Reyes.

Su compañero Jesús Mustafá ha convenido en que serán leales a la lucha anticastrista, al considerar que el proceso de excarcelaciones iniciado hace un mes no es sinónimo de apertura, ni ha detenido la represión en la isla.

"El régimen afloja por un lado, pero aprieta por otro. Afloja media tuerca y aprieta una tuerca completa", ha descrito Mustafá.

Para Jorge Luis García Tanquero, el Gobierno de los hermanos Castro intenta parecer "benévolo" para que la UE suavice su política con Cuba, medida que "daría oxígeno a la dictadura".

"Conocemos al monstruo que se hace el dormido, pero es peor que un caimán, que un cocodrilo, porque cuando cierra la boca, no abre", ha comparado García Tanquero.

El Ejecutivo español sí confía en que la liberación de 52 presos de conciencia comprometida por el régimen sí facilite la supresión de la llamada posición común europea a la vuelta del verano.

Durante el primer mes que llevan en España, los excarcelados están recibiendo atención médica y psicológica, y una ayuda económica para sus gastos de primera necesidad.

La intención es que dispongan de permiso de residencia y de trabajo para integrarse en España, toda vez que no pueden volver a la isla sin autorización del régimen.

Con la ayuda de colectivos cubanos ya disponen de teléfonos móviles y algunos de ordenador portátil, aparatos que nunca manejaron en Cuba.

También han tenido tiempo para el esparcimiento, con una visita con sus hijos pequeños al Parque de Atracciones de Madrid.