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Un cuaderno 'low-cost' para tiempos de crisis

Almudena propone una ruta barata para sacarle partido a la ciudad

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Lleva en Atenas sólo tres meses, pero ya hay pocos rincones de la ciudad que se le resistan. Almudena Bueno llegó a la capital griega en plena crisis, así que durante este tiempo se ha encargado de elaborar un cuaderno de viaje low cost con el que recorrer Atenas sin hacer demasiados estragos en la cuenta corriente.

Cuando tras su jornada en la ONG de cooperación internacional en la que es voluntaria le apetece escaparse del bullicio de Atenas, no duda en acercarse al barrio de Anafiotika, una zona de pequeñas casas cubiertas de flores en la ladera norte de la Acrópolis. 'Fue construido de noche por unos obreros procedentes de la isla Anafi, de ahí su nombre. Según la ley, si podías construir cuatro paredes y un tejado en 24 horas la tierra era tuya', explica esta burgalesa de 27 años.

Para comer, no hay que perderse el yogur con pepino o las ensaladas con queso feta

Otro de sus lugares favoritos es Exarhia, un barrio que ha desempeñado un papel importante en la vida social y política de Atenas. 'Muchos artistas, músicos e intelectuales se reunían a debatir en su plaza', cuenta Almudena. Es uno de los barrios más culturales de Atenas, en el que abundan edificios llenos de arte callejero. Sus calles están plagadas de tiendas de música alternativa, librerías de segunda mano, galerías de arte, bares, restaurantes... Entre estos últimos, nuestra viajera elige un establecimiento en el cruce entre las calles Valtetsiou y Charilaou Trikoupiy en el que Almudena asegura que se puede comer 'barato, pero de calidad'.

Según esta cooperante, otro de los atractivos de la ciudad son sus mercados. En cada barrio de Atenas, una vez a la semana hay un mercado de fruta y verdura. Lo mejor es ir a última hora, sobre las tres o las cuatro, cuando los precios empiezan a bajar. 'Es muy curioso, porque apuntan los precios en una pizarrita y van borrando y bajando', explica.

Además de los de comida, son muy conocidos los mercados de artesanías y antigüedades, como el que hay a diario en Monasteraky. Si además del buen recuerdo de los momentos vividos en la ciudad quieres llevarte de vuelta cualquier producto a un precio más que razonable, una opción posible es la de pasear por el mercado de Gazi. Allí se puede encontrar de todo: ordenadores portátiles, planchas, zapatos... El único pero: lo mejor es dejarse la moral en casa porque la mayoría de las cosas son robadas.

Como buena anfitriona, Almudena tampoco olvida la visita obligada a la Acrópolis y recomienda también no perderse las puestas de sol desde Lycabetos o Filopappos. Además, si hace buen tiempo, nuestra viajera nos recomienda tomar el bus E22 en dirección al lago Vou-liagmeni. Por ocho euros se puede disfrutar de un entorno único y de una exfoliación de pies gracias a los peces que viven en el lago.

Para reponer fuerzas, Almudena nos propone varias especialidades griegas como tzatziki (crema de yogur con pepino y especias), ensaladas con queso feta o musaka. Y para disfrutar de la noche en un lugar especial, una buena opción es pasarse por Six Dogs, en la calle Avramiotou. 'Una especie de tres en uno', cuenta Almudena. Se trata de un bar dividido en tres espacios: centro de exposiciones, sala de conciertos y bar con jardín. ¿Por qué no darle una oportunidad?