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La cuarta explosión en Palma fue provocada por una bomba de ETA

La policía confirma la autoría criminal tras tres horas de investigación sobre el terreno

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La cuarta explosión que se produjo ayer en Palma era una bomba de ETA. Así lo confirmó, ayer, la policía científica al propietario del bar Nica después de investigar, durante tres horas, los restos del artefacto que estalló en el local cercano a la Plaza de España, uno de los puntos más concurridos de la ciudad. 'Me he quedado sin bar', lamentaba Fruti Nieto, responsable del establecimiento que ha quedado 'totalmente destrozado'.

La explosión, que se achacó en un primer momento a una fuga de gas del aparato del aire acondicionado, se produjo en el sótano del establecimiento, donde se encuentran los baños. Este es el lugar que los terroristas escogieron para colocar las otras tres bombas en la capital balear, todas en zonas públicas frecuentadas por turistas y residentes.

De esta forma, el primer artefacto que estalló fue el del bar Nica, a las 12:30 de la mañana del domingo, justo una hora y media después que se registraran tres llamadas confusas en nombre de ETA que advertían de la colocación de una serie de artefactos sin indicar claramente en qué zona se ubicaban.

La segunda bomba estalló en el restaurante La Rigoletta a las 14:25, cuando unas 30 personas se encontraban en el local, situado en el barrio marinero de El Portitxol. La tercera, en el restaurante Enzo del Molinar, hizo explosión a las 16 horas, después de que la descubrieran los Tedax, y la cuarta, a las 18:10 en las galerías subterráneas de la Plaza Mayor de Palma. Por lo que respecta a las pesquisas policiales, se cree que los artefactos pudieron colocarse el viernes, ya que el bar Nica permaneció cerrado al público todo el fin de semana.

Después que la Operación Jaula, por la cual nadie puede salir de Mallorca por vía aérea o marítima sin ser identificado, no haya dado los resultados esperados, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado no descartan ninguna hipótesis. De esta forma, se busca a los terroristas dentro y fuera de la isla.

Una de las líneas de investigación que se está considerando es que los responsables del atentado de Palmanova, en Calvià, que terminó con la vida de dos guardias civiles, se escondieran y se hicieran pasar por turistas hasta colocar las bombas que explosionaron el domingo, entre la confusión de las cuales habrían abandonado Mallorca por vía marítima.

La otra hipótesis sostiene que los terroristas siguen escondidos en la isla y tampoco se descarta que se trate de dos comandos distintos de ETA. Así mismo cabría la posibilidad que los artefactos se colocaran hace 10 o 12 días, cuando se calcula que se instalaron las dos bombas lapa adosadas a los bajos de los Nissan Patrol de la Guardia Civil de Calvià.

La explosión de una de ellas fue la que terminó con la vida de Diego Salvà y Calos Sáez de Tejada. La policía se centra ahora en localizar los temporizadores que accionaron las bombas para saber en qué momento se colocaron y poder establecer, así, la línea temporal que habrían seguido los miembros de la banda terrorista ETA.