Público
Público

Cuatro albañiles mueren en las obras del Mestalla

Los trabajadores fueron sepultados por unas láminas de hierro de 3.000 kg. Un ex empleado denuncia "condiciones penosas", con jornadas de 12 horas durante seis días a la semana.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Un montículo de escombros, hierros y piedras. Son los restos del siniestro que provocó ayer la muerte de cuatro trabajadores en las obras del nuevo estadio del Valencia

C. F.. Según varios testimonios, hacia las 11 de la mañana, una grúa que operaba en la torre 10 falló en su intento de colocar un andamio que se vino abajo acompañado de dos o tres placas metálicas de cerca de 3.000 kg.

La estructura aplastó a los obreros, cuyos cascos y otras medidas de protección poco pudieron hacer para amortiguar la pesada mole que se les vino encima. Dos de ellos murieron en el acto y los otros dos, poco tiempo después en los hospitales a donde fueron trasladados. Los fallecidos son Nelson Rocha García, boliviano de 24 años; Luis Merdardo Sinchiguano, ecuatoriano de 38 años; Enrique Pradas Franco, español de 25 años; y otro ciudadano español de 22 años del que, al cierre de esta edición, aún se desconocía su nombre.

Penosas condiciones laborales

El arquitecto del estadio, Alejandro Escribano, señaló que el club de fútbol que le contrató 'nunca ha impuesto o va imponer plazos que pongan en riesgo la seguridad'. Una aseveración de la que dudan los sindicatos. Según Francisco Velasco, de CCOO, los trabajadores están sometidos a 'presiones' para acabar lo antes posible. De hecho, Juan Antonio Lechuga, un encofrador de piel castigada tras 40 años al pie de los andamios, aseguró que hace un mes abandonó las obras a causa de 'las penosas condiciones de trabajo'.

El director general del Instituto de Seguridad Laboral, Miguel Ángel Tarín, afirmó que las obras reúnen 'las condiciones de seguridad adecuadas' y que su índice de siniestralidad 'es 14 veces inferior a la media'. En esa misma línea se pronunciaron fuentes del Valencia C. F., que aseguraron que el accidente se produjo 'tras un fallo mecánico'. También, puntualizaron que exigirán una 'explicación convincente y detallada' de lo sucedido a la empresa constructora, la UTE formada por el Grupo Bertolín y FCC.

Según Lechuga, los trabajadores están sometidos a un ritmo de 12 horas diarias durante seis días a la semana. Un estado cambiante cada día 'porque no resulta raro que el encargado de turno te obligue a trabajar más horas bajo la amenaza de despido'. Esto, denuncia Lechuga, genera un estado de agotamiento entre los trabajadores que puede derivar en fallos humanos y en accidentes como el de ayer. 'Los trabajadores están exhaustos. Se veía venir', añadió

Trabajo de madrugada

Además, según cuentan los vecinos de la zona, la constructora emplea trabajadores de madrugada, algo que prohiben las resoluciones del Ayuntamiento, y que perturba el descanso de los inquilinos de los edificios colindantes a las obras. Como es el caso de Javier Belda, cuya habitación está situada a escasos metros de la torre siniestrada. 'Estamos hartos del ruido y de que nadie haga nada. Hace cuatro meses que no podemos dormir y ya me he cansado de denunciar la situación'. El propio Belda ha aprovechado las noches de insomnio para grabar con una cámara de video a los grupos de obreros, en su mayoría inmigrantes, trabajando entre las plataformas. Algunos no llevan ni casco ni chaleco, ni arneses.

Pero los vecinos no sólo se lamentan de las prisas del Valencia C. F., que quiere tener listo su estadio para la temporada 2010-2011. También se sienten engañados porque cuando compraron sus casas, este solar estaba destinado a zonas ajardinadas y de recreo. Sin embargo, el Ayuntamiento cambió el plan de la noche a la mañana y cedió estos terrenos al club valencianista. Es lo que en su día se conoció como el polémico pelotazo urbanístico del nuevo Mestalla.

La Comunitat registró ocho víctimas en tres meses

Los cuatro fallecidos de ayer ensucian las estadísticas del primer trimestres de 2008 sobre siniestralidad laboral en la Comunidad Valenciana. En los tres primeros meses del año, han muerto ocho trabajadores de la construcción, tres menos que en el mismo periodo de 2007, según el Ministerio de Trabajo. A ellos hay que añadirles los 71 accidentes graves que se han registrado en el sector. La construcción, junto a la industria, es el colectivo con más víctimas en la Comunidad Valenciana.

La clave para explicar estos datos es la subcontratación, según los sindicatos valencianos. Esta práctica es habitual en las grandes obras, como las del nuevo estadio de Mestalla, denuncian. La precariedad
laboral, junto a la rapidez y la inseguridad, forman un cóctel propicio para la siniestralidad laboral.

El Valencia se preocupa

Miembros de la directiva del Valencia C. F., la empresa que encargó la obra, acudieron ayer al Hospital La Fe de la misma ciudad a interesarse por el estado de salud de los dos heridos en el derrumbe. Horas más tarde, ambos fallecieron y elevaron el número de víctimas del nuevo estadio Mestalla a cuatro personas.

El sindicato UGT-PV no descarta la posibilidad de que las prisas fueran el causante del derrumbe del andamio que mató a los cuatro obreros. El nuevo estadio Mestalla ha comenzado su construcción después de varios años de negociación entre el Ayuntamiento y la entidad deportiva, para cambiar el suelo del antiguo estadio por los terrenos donde se construye el nuevo. La operación urbanística ha conllevado más de una polémica que ha desembocado en proceso judicial. La tardanza en el inicio de las obras dificulta el estreno del nuevo estadio para la fecha prevista en inicio, en agosto de 2010.

Además de los cuatro trabajadores fallecidos en las obras del estadio, otros dos obreros murieron ayer en dos accidentes laborales en Lugo y León. Uno de ellos, de 41 años, perdió la vida en el interior de una explotación minera en la localidad leonesa de Santa Lucía de Gordón, según informa Justino Sanchón. El derrumbe de una balsa de contención en una galería de la planta octava dejó atrapada a la víctima a primera hora de la mañana. El otro fallecido, de 55 años y nacionalidad portuguesa, falleció al caer desde lo alto de una escalera. La víctima se encontraba pintando en un edificio cuando sufrió el accidente.