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Los cuerpos de una mujer y un bebé aparecen tras un incendio en Madrid

La vivienda está situada en la calle Luis Mitjans, en Madrid.

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La Policía investiga un extraño doble crimen perpetrado en Madrid. Los bomberos encontraron los cadáveres de una mujer de 45 años de edad y su bebé de seis meses, tras acudir a apagar un incendio en el domicilio en el que vivían las víctimas. Los hechos ocurrieron sobre las 16.15 horas y fueron los vecinos los que avisaron a los bomberos del suceso.

La Policía interrogó a la pareja de la mujer fallecida, un hombre con trastornos psiquiátricos. Tras prestar declaración policial durante varias horas, el hombre quedó en libertad sin cargos. Fuentes de la investigación confirmaron que las pesquisas se centran ahora en una persona próxima a las dos víctimas, quien presuntamente quemó la vivienda tras cometer el crimen.

La puerta de la casa donde ocurrieron los hechos estaba semiabierta. Los vecinos, al ver que salía humo del inmueble, llamaron a los bomberos y estos, tras sofocar las llamas, encontraron los dos cadáveres, que no estaban calcinados. Los cuerpos se hallaban en la cocina, semitapados por una lona.

El cadáver de la mujer, según una primera inspección ocular realizada por la Policía, tenía un único golpe en la cabeza. El cuerpo del bebé, a falta de la confirmación del estudio forense, no presentaba ninguna herida provocada por un golpe externo. Al lado de las víctimas, los investigadores localizaron un utensilio de trabajo de zapatero. La Policía baraja que este podría haber sido el arma homicida.

Una vecina, alertada por el humo, salió del edificio y se encontró a la pareja de la mujer asesinada, fumando en un banco frente al portal. 'Le dije muy angustiada que se estaba quemando su casa y él solamente me contestó que no tenía llaves', afirmó. 'Me asomé por la ventana y le vi sentado, tocándose las manos, pero sin perder los nervios. Estaba ahí, tan fresco, en la calle, mientras su mujer y su bebé estaban muertos', afirmó otra vecina.

El hombre permaneció en el banco, hablando con una psicóloga del Samur, de manera tranquila, hasta que la Policía lo subió al inmueble donde había ocurrido el suceso. Veinte minutos después, los agentes le trasladaron a declarar a comisaría. Horas después, quedó en libertad.

El Grupo V de Homicidios de la Policía se ha hecho cargo de las investigaciones. Fuentes policiales señalaron a Público que, en principio, no consta que la víctima hubiese interpuesto ninguna denuncia por malos tratos. La mujer asesinada era 'del barrio de toda la vida', según contaron varios vecinos. Había heredado de su abuela la casa donde sucedieron los hechos y apenas salía de casa.