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Los datos científicos apuntan a una nueva erupción en El Hierro

Las estaciones geoquímicas y los análisis de agua siguen registrando valores anómalos de gases como el CO2

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La tranquilidad volvió aparentemente ayer a El Hierro, después de que el miércoles se registraran dos erupciones submarinas que han reducido considerablemente el número de seísmos que estaba sufriendo la isla y, con ello, la intranquilidad de la población. Sin embargo, los datos científicos disponibles en estos momentos, y a los que ha tenido acceso Público, hacen creer que la actividad volcánica no ha cesado y que es posible que se produzca una nueva erupción. En esa dirección apuntó también el técnico del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Ramón Ortiz, que no descartó ayer incluso que la erupción pudiera producirse en tierra.

Desde que comenzara la inusual actividad sísmica en El Hierro, el pasado mes de julio (se han registrado unos 10.000 terremotos desde entonces), los científicos del Instituto Vulcanológico de Canarias (Involcan) y del Instituto Geográfico Nacional (IGN) han puesto en marcha todos los dispositivos disponibles para poder predecir la evolución de este fenómeno.

El proceso eruptivo no ha concluido, advierten los expertos de Involcan

Los vulcanólogos libran una carrera contra reloj para encontrar pruebas que les digan dónde y cuándo se va a producir una erupción antesde que suceda. Una de esas pruebas es la emisión de gases a la atmósfera, como el CO2. Los gases son los elementos que primero llegan a la superficie y, por ello, constituyen una de las maneras más fiables de adelantarse al fenómeno volcánico. En el caso de El Hierro, esas predicciones son enviadas cada día a los responsables de protección civil del Cabildo y el Gobierno regional con la intención de que puedan tomar las mejores decisiones, como la evacuación de una localidad o el cierre de una carrera.

Los datos que manejan hasta ahora los científicos coinciden con los hechos que se han sucedido después. Antes de que el pasado lunes el IGN detectara la señal de tremor una onda especial que indica una erupción en los sismógrafos, Involcan había registrado una tasa de emisión de CO2 de 990 toneladas diarias, 600 toneladas más del rango de los valores considerados normales para la isla.

El Ministerio del Interior dice que la situación 'se ha estabilizado'

El registro de esta tasa de emisión anómala, así como el tremor volcánico, reflejan un proceso inequívoco de movimiento de magma en el subsuelo de El Hierro, aspecto que se confirmó visualmente el miércoles por primera vez, cuando se localizaron dos grandes manchas en el mar, acompañadas de olor a azufre.

El pasado día 9, Involcan comunico a las autoridades que la estación geoquímica HIE01, situada en los Llanos del Guillén, registraba una emisión de gases que representaban una señal precursora fuerte para los días 12-13 de octubre. El proceso eruptivo que ahora se puede apreciar en las costas de La Restinga se produjo el día 12. Los datos de las estaciones y los análisis del agua de los pozos de la isla también presagiaron la liberaciones de energía coincidente en el tiempo con el terremoto del domingo de magnitud 4,4, el mayor seísmoregistrado hasta la fecha desde que comenzó esta crisis.

Pero este fenómeno no ha terminado. Las estaciones geoquímicas y los análisis de agua siguen registrando valores anómalos de gases como CO2, radón, helio-3 y helio-4. Según el investigador Nemesio Pérez, coordinador de Involcan, esto indica que el proceso eruptivo no ha concluido y que, aunque puede evolucionar hacia varios esce-narios, con estos datos no se pueden descartar erupciones en un futuro. A esto se suma la comparecencia ante la prensa en la tarde de ayer de Ramón Ortiz, el vulcanólogo del CSIC, que aseguró que el agujero en el subsuelo marino es ya una 'fractura' con varios puntos de emisión de magma y entre tres y cuatro kilómetros de longitud. El experto no descartó que la fractura provoque 'nuevas bocas eruptivas'. Según el científico, las expulsiones actuales se dan entre los 150 y 600 metros de profundidad, lo que significa que la fractura se va acercando a la costa. Los expertos ya habían alertado de que, si se reducían los 200 metros de profundidad, la erupción sería 'explosiva'.

La mancha en La Restinga ya es un atractivo turístico

El Ministerio del Interior, sin embargo, anunciaba ayer que la situación de emergencia en la isla de El Hierro se ha estabilizado. 'Desde primera hora de la tarde de ayer [por el miércoles], la señal de tremor volcánico ha disminuido significativamente, lo que supone la estabilización del proceso y, por tanto, la disminución del riesgo', señaló en una nota de prensa el Ministerio. De momento, el comité de emergencias que coordina el Gobierno de Canarias mantiene las principales medidas preventivas: la evacuación de los 500 habitantes del pueblo costero de La Restinga y el cierre del túnel de Los Roquillos, principal vía de comunicación entre la capital, Valverde, y la ciudad de Frontera.

Las predicciones de los expertos, en todo caso, siguen llegando a las autoridades insulares y regionales, últimos responsables de la protección civil. Para afinar en estos pronósticos, Involcan y el IGN continúan desplazando a la isla nuevo instrumental técnico. A este arsenal científico se unirán en los próximos días dos barcos oceanográficos que observarán los fondos marinos de La Restinga en busca de esa fisura que ha provocado la gigantesca mancha verde.

Uno es el Profesor Ignacio Lozano del Instituto Canario de Ciencias del Mar, que llegará hoy y en el que embarcarán los investigadores del Involcan para estudiar las emanaciones de gases en el mar.

Más adelante probablemente el lunes zarpará desde Vigo el Ramón Margalef, el buque del Instituto Español de Oceanografía mejor equipado para esta misión, ya que cuenta con un submarino no tripulado, el Liropus2000, que cuenta con cámaras de alta definición.

El manto marino de color verde turquesa se ha convertido en un atractivo turístico mas de la isla; isleños y foráneos se acercan a los miradores y suben a las montañas del lugar para disfrutar de un espectáculo de la naturaleza nunca antes visto en Canarias. Todos disfrutan de la primera evidencia visual de esta crisis volcánica.