Publicado: 13.05.2014 14:23 |Actualizado: 13.05.2014 14:23

Debate sobre Europa: Desigual y poco democrática. ¿Se puede cambiar?

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La crisis y las políticas impulsadas desde Bruselas han dado como resultado una Europa en la que las desigualdades sociales han aumentado exponencialmente. Desigualdades entre los países del norte y del sur y entre las clases sociales y retrocesos generalizados de los derechos de los ciudadanos. Europa se presenta además cómo un espacio en el que no avanza la democracia y en el que gobiernan fuerzas como la Troika o el Banco Central, que los pueblos no tienen la oportunidad de votar.

¿Es reformable Europa? ¿Es realmente posible garantizar el estado del bienestar, reconquistar los derechos sociales y empoderar a los pueblos y a la democracia; o por el contrario la Europa del capital y los mercaderes- hoy tan visible- va a seguir extendiendo la precariedad económica, social y política, convirtiéndose así en un espacio a abandonar?

Este será el núcleo de este programa que ofrece en directo este miércoles 14, Público TV y que culmina un debate  que con el título genérico de "Otra Europa" ha venido manteniendo en los últimos meses Espacio Público.

El programa de este miércoles, orientado desde el punto de vista social, completa otro debate celebrado la pasada semana en la Universidad  Complutense, que analizó Europa fundamentalmente desde el punto de vista económico. En este debate, transmitido por Público TV, intervinieron Josep Borrell, Emilio Ontiveros, Juan Francisco Martín Seco y Ángel Martínez González Tablas. Moderó María Jesus Luengo (Los primeros minutos del video colgado en la página se han suprimido por problemas técnicos con el audio)

Vídeo completo del Seminario 'Otra Europa'

La deuda fue uno de los temas centrales que se debatió en ese encuentro sobre Europa que se celebró en el Rectorado de la Complutense. Sobre este asunto la postura de los participantes dividió en la defensa de las dos alternativas que básicamente se plantean en los ámbitos económicos y entre las fuerzas políticas. Todos estuvieron de acuerdo que la fortaleza actual del euro impide soluciones monetaristas para reducir la deuda, como podría ser la devaluación de la moneda, pero divergieron en las medidas que se podrían tomar en el escenario actual. Ontiveros se pronunció a favor de pagar la deuda para no perder la solvencia en los mercados y consideró la necesidad de establecer mecanismos a largo plazo que hicieran posible el pago fundamentado en la estabilidad y el crecimiento progresivo de la economía. Borrell, Martín Seco y Fernández Tablas estimaron que habría que establecer otros mecanismos como pudieran ser las quitas para reducir el volumen de la deuda y hacer posible su pago, que con los parámetros actuales y sin reducciones consideraron muy complicado. Martín Seco se mostró especialmente pesimista respecto a los efectos de las políticas emprendidas por la Unión Europea. Ese pesimismo lo compartió Borrell, especialmente con los países del sur de Europa, como Grecia. ¿Cómo se sale de esto? preguntó.

Ángel Martínez Tablas se pronunció a favor de "embridar "al sector financiero y de realizar reformas estructurales en la banca para impedir la a floración de nuevas disfunciones en las inversiones especulativas y en el crédito. Apuntó también  el problema que supone la necesidad de destinar importantes recursos para reorientar el modelo de consumo y producción que resulte sostenible y revierta el profundo deterioro social que se está produciendo en Europa.

Josep Borrell planteó la conveniencia de deslindar dos tipos de problemas en la UE: los de diseño de la Unión y los surgidos por las decisiones políticas que se han ido aplicando. Recordó que el propio Jacques Delors había declarado que "no se sentía padre de este euro "y apuntó a que la moneda única era una consecuencia de la unificación de Alemania.

Emilio Ontiveros, por el contrario, recordó la etapa de crecimiento que había propiciado el Euro. No negó los problemas de diseño de la UE, "están ahí", dijo, pero consideró que la crisis habría tenido un impacto mucho menor si se hubiera afrontado con medidas contra cíclicas. Se mostró partidario de vigilar estrechamente a los mercados "e intimidarlos si es necesario". Concluyó que la austeridad no es expansiva y que el principal problema a resolver es el paro.

Martín Seco, muy crítico con las políticas de austeridad que ha puesto en marcha Bruselas, se mostró muy escéptico con la posibilidad de que Alemania cambiara sus políticas de ajuste en Europa para dar paso a un ciclo de fomento de la economía. Afirmó que la deuda es una de las causas fundamentales del paro y que sin solucionar el problema de la deuda no es posible conseguir una mejora significativa en el desempleo. Sostuvo que Europa iba mejor cuando no había una libertad tan amplia para la circulación de capitales. Si se procediera a una depreciación del euro se conseguiría de alguna manera una "cierta quita" de la deuda, pero "tal y como vamos no hay salida de la crisis" concluyó.