Público
Público

"Decir que Catalunya es una nación es una realidad, no un deseo"

José Montilla subrayó que afirmar la nacionalidad de Cataluña es posible por la "continuidad histórica" de la Generaltat

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

“Somos una nación”, afirmó en más de una ocasión el president de la Generalitat, José Montilla, a lo largo de su discurso en el acto de conmemoración del 650 aniversario de la Generalitat de Catalunya.

En palabras del president, esa afirmación no es una obsesión sino “una suma de elementos que aglutinan una mayor voluntad de autogobierno”. “Simplemente expresamos libremente lo que somos y lo que queremos ser. Estamos definiendo una realidad”, añadió Montilla en un acto solemne que terminó con el canto de Els Segadors.

Las palabras del president cobran especial importancia si se tiene en cuenta que uno de los aspectos más conflictivos en las deliberaciones del Tribunal Constitucional sobre el fallo del Estatut es precisamente el uso de los términos nación y símbolos nacionales.

El president número 128 de la Generalitat arrancó su discurso con unas palabras del historiador Jaume Vicens Vives, que subrayan la importancia de “saber quién hemos sido para saber quién somos”. Pocas instituciones tienen a sus espaldas los seis siglos y medio de historia con los que cuenta la Generalitat y Montilla quiso remarcar el “orgullo legítimo que distingue entre la historia y el mito para no caer en la hagiografía”.

“Catalunya siempre ha sido más una tierra de acogida que una tierra de conquista”

Partiendo de la base de que el autogobierno en Catalunya no es un accidente sino una voluntad, el president Montilla incluyó en su discurso el recuerdo a Pau Casals y las palabras del músico al recibir la Medalla de la Paz en 1971 otorgada por las Naciones Unidas, con las que reivindicó la identidad catalana.

Tras recordar el anhelo de autogobierno de un territorio que tuvo un parlamento democrático antes que Inglaterra, Montilla recordó que “Catalunya es una patria abnegada pero dispuesta a rebelarse”, según reza una canción de Joan Manuel Serrat.

“Catalunya siempre ha sido más una tierra de acogida que una tierra de conquista”, agregó el president, apelando así a las olas migratorias que ha recibido el territorio catalán. “Estamos comprometidos a representar el marco constitucional, pero también estamos dispuestos a que nos respeten”, argumentó el president cuando recordó que el Estatut debe reflejar la fuerza de la sociedad, que es “ la fuerza que nutre a la Generalitat”.

Al final de su discurso, Montilla no titubeó en sentenciar que su gobierno persigue “una Catalunya más libre políticamente”. En este sentido dijo que 650 años son un argumento incontestable para afianzar una responsabilidad rotunda.

El vicepresident de la Generalitat Josep-Lluís Carod-Rovira había abierto poco antes el acto y no perdió la ocasión para recordar que el de “la Generalitat, es uno de los gobiernos más antiguos de Europa” y uno de los pocos que ha sobrevivido a monarquías, repúblicas, persecuciones y dictaduras. El vicepresident terminó con esta pregunta: “¿Cuál habría sido la normalidad si un julio de ahora 73 años hubiese sido un julio normal?”.
Al acto asistieron el ex president Jordi Pujol, los consellers del gobierno catalán, el presidente de Convergència, Artur Mas; la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho; el president del Parlament, Ernest Benach y representantes de la sociedad catalana.