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La Declaración de Wellington para prohibir bombas racimo suscrita por 83 países

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Al menos 83 países de los más de 120 que participaron esta semana en la Conferencia sobre bombas de racimo en Nueva Zelanda suscribieron hoy la Declaración de Wellington en favor de la prohibición de las bombas de racimo.

Entre los países firmantes, que aparecen en la lista difundida en su página web por el Ministerio neozelandés de Asuntos Exteriores figuran Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, España, Guatemala, Honduras, México, República Dominicana, Paraguay, Perú, y Uruguay.

"El resultado es muy esperanzador, y supera con creces las expectativas que teníamos", dijo a Efe desde Wellington Mary Wareham, coordinadora de la Coalición contra las Bombas de Racimo, organización representante de las ONG que trabajan con las víctimas de estas bombas.

La Declaración, que indica que los firmantes apoyan la prohibición de las bombas de racimo, consideradas un peligro inaceptable para la población civil, será probablemente firmada por más países en un futuro próximo, dijo Wareham.

"Lo más relevante es que no ha habido ni un Gobierno que opinara en negativo sobre el contenido de la Declaración, lo cual nos hace pensar que será muy posible redactar el futuro Tratado", en Dublín, añadió la portavoz de la organización que ha participado con el Ejecutivo neozelandés en la Conferencia.

El ministro de Defensa neozelandés, Phil Goff, manifestó que se han realizado avances y que los desacuerdos se limarán en la próxima reunión en Dublín, según informó Radio New Zealand.

La firma del documento es un paso más dentro del denominado "Proceso de Oslo" y tiene como objetivo dar lugar a una nueva convención para la firma de un tratado final, prevista para mayo en la capital irlandesa.

Únicamente los firmantes de la Declaración de Wellington podrán participar en la reunión de Dublín, explicó Goff.

El proceso comenzó hace un año en Noruega a fin de ilegalizar el uso de las que se han definido como las armas convencionales más mortíferas, pues el 98 por ciento de sus víctimas son civiles.

Continuó en diciembre pasado en Viena, una cita que concluyó con el acuerdo de 138 países sobre varios elementos clave, como la ayuda a las víctimas y la destrucción de arsenales.

Estados Unidos, Israel, Rusia, China, India y Pakistán, los principales productores de las bombas de racimo, no participaron en la conferencia de Wellington.

Australia, que si tomó parte en la reunión, decidió finalmente suscribir el acuerdo pese a algunas reservas sobre la definición de arma de racimo o bomba de fragmentación.