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Decretan prisión preventiva para el ex operador bursátil de Société Générale

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El Tribunal de Apelación de París decretó hoy el ingreso en prisión preventiva de Jérôme Kerviel, el ex operador de mercados de Société Générale al que el banco culpa de unas pérdidas de casi 4.900 millones de euros.

Kerviel, de 31 años, estaba en libertad bajo control judicial desde el pasado día 28 cuando fue procesado por abuso de confianza, falsificación e intromisión en un sistema de tratamiento de datos informáticos.

El Ministerio Público había solicitado desde el principio la detención preventiva para el joven operador bursátil y, cuando los jueces instructores decidieron que bastaba con el control judicial, optó por recurrir.

La Fiscalía sostenía que había "riesgos de concertación con eventuales cómplices" y que se debía evitar la desaparición de pruebas mientras se aclara "el mecanismo completo del fraude" y si el operador de Société Générale (SG) no obtuvo "un beneficio financiero o personal".

La abogada de Kerviel, Elisabeth Meyer, anunció que este mismo lunes recurrirá ante el Tribunal Supremo.

"No me explico esta decisión" de la corte de Apelación, dijo la letrada, visiblemente emocionada, al argumentar que "nada" había cambiado desde que los jueces instructores habían optado por dejarlo en libertad bajo control judicial por considerar que "no se daban las condiciones" para un ingreso en prisión preventiva.

Por su parte, el abogado de Société Générale Jean Veil hizo su lectura del dictamen de hoy al señalar que el Tribunal de Apelación "no podía más que ser sensible al recurso formulado por la Fiscalía" ante el "alejamiento" entre las declaraciones de Kerviel y "la verdad".

Según fuentes judiciales, la corte decretó la presión para el joven ex operador de mercados con el fin de evitar "toda concertación con eventuales cómplices" y evitar igualmente presiones sobre eventuales testigos.

La instrucción del caso había tenido un desarrollo significativo últimamente, con la detención de otro operador de mercados de una filial de SG, Fimat, que fue interrogado hoy para aclarar su posible complicidad con Kerviel.

Los policías del caso realizaron ayer un registro en la sede de Fimat, una empresa especializada en la negociación de productos derivados -en los que trabajaba Kerviel-, que justo dos días antes de que se hiciera público el escándalo de Société Générale en enero se había fusionado con la filial equivalente de Calyon.

"Le Monde" había vinculado esta nueva línea de investigación con la presentación por el banco de nuevos elementos, en particular un mensaje recibido por Kerviel en el "chat" interno de la empresa del operador de Fimat el pasado 30 de noviembre en el que le decía: "no has hecho nada ilegal sobre la base de la ley".

Un comentario que podría inducir a pensar que estaba al corriente de sus montajes financieros, con los que se calcula que llegó a arriesgar unos 50.000 millones de euros del banco aparentemente ocultándolo a su jerarquía, y que se tradujeron en los citados cerca de 4.900 millones de euros de pérdidas.

Una de los puntos de este misterioso asunto es precisamente cómo un solo operador pudo, sin ninguna complicidad -que ha sido desde el principio la teoría de la dirección de SG-, organizar un montaje de tal magnitud sin hacer saltar las alarmas de control interno.

Además de la cuestión de cómo Kerviel logró zafarse de todos esos controles (se ha aludido a que antes de llegar a operador había trabajado en puestos de supervisión de los agentes de mercados del propio banco), sigue suscitando perplejidad el volumen astronómico de fondos de SG que pudo arriesgar sin despertar sospechas.

Más allá de esas y otras incertidumbres por resolver, Société Générale debe lanzar en los próximos días una ampliación de capital de 5.500 millones de euros con los que pretende restablecer su situación financiera.

Una operación destinada en parte a calmar los rumores de mercado que no han dejado de correr en los últimos días sobre una posible toma de control del que es el tercer banco francés por alguno de los gigantes europeos del sector.