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La defensa alarga el juicio por los explosivos de ETA en Portugal

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Una petición de la defensa para oír nuevos testimonios llevó hoy al tribunal luso que juzga a Andoni Zengotitabengoa por almacenar en Portugal tonelada y media de explosivos de ETA a convocar otra sesión para el día 27.

Los tres magistrados que presiden el proceso del supuesto etarra, detenido en Lisboa el año pasado, optaron por alargar el juicio por segunda vez, tras las cuatro vistas celebradas el 13 y 14 de septiembre y este lunes y martes, aunque aún no han decidido si aceptarán los nuevos testimonios.

En la jornada de hoy, varios testigos explicaron las características de los explosivos que ETA ocultaba, para cometer atentados en España, en un chalet de la localidad de Obidos en el que vivían Zengotitabengoa y otro activista, Oier Gómez Mielgo, detenido hace unos meses en Francia.

Las declaraciones mostraron al acusado, detenido en marzo de 2010 cuando intentaba huir a Venezuela, como un experto en la fabricación de bombas con importantes conocimientos químicos y un dominio del inglés y el francés que le convertían en un elemento muy útil para la organización terrorista.

La nueva sesión del juicio fue convocada tras pedir el abogado defensor, José Galamba, la comparecencia de varios policías que participaron en las investigaciones.

El letrado solo había convocado en principio a la madre del acusado, aunque finalmente desistió, y hoy explicó a los periodistas que ha cambiado de estrategia tras advertir "contradicciones" en varios testimonios.

Galamba quiere esclarecer los pasos que dio la Policía durante los primeros días de la investigación y determinar si hubo errores en la inspección de la casa y los explosivos que puedan invalidar las pruebas presentadas por la Fiscalía.

El presidente del Tribunal, Paulo Coelho, dijo al comunicar la ampliación del juicio, que se estudiará la petición de la defensa en los próximos días.

La responsable del proceso, Isabel Batista, explicó que, según la decisión, se podrá escuchar a "todos, algunos o ninguno" de los testigos solicitados por la defensa, aunque, en todo caso, la sesión del próximo día 27 permitirá a los abogados presentar conclusiones.

En la sala, Gambala interrogó hoy de forma pormenorizada a los inspectores y peritos sobre las horas y los procedimientos de la investigación de la casa donde en febrero del año pasado aparecieron los explosivos.

Un inspector jefe de la Policía Judicial expuso las habilidades que tenía Zengotitabengoa con los explosivos y su importante papel logístico en ETA.

Varios testigos confirmaron que la "relación" de ETA con Portugal se remonta a 2007 cuando se detectaron sus primeras actividades en suelo luso para alquilar y robar coches usados luego en atentados.

En enero de 2010, la detención en Portugal de Iratxe Yáñez y Garikoitz García, tras huir de un control español, también reveló cómo se transportaban a Portugal artefactos explosivos.

En las sesiones ya celebradas del juicio han sido solicitados más de 40 testigos de los que han declarado ya 35, todos de la Fiscalía y la mayoría policías, vecinos, empleados de inmobiliarias y comerciantes que tuvieron trato con Zengotitabengoa y Mielgo.

Según los testimonios, la pareja buscaba alquilar otra casa y pidió información sobre inmuebles en las localidades de Figueira da Foz y Aldeias, en la mitad norte de Portugal.

En la sesión de ayer y en la de hoy varios expertos en explosivos han consignado el mortífero poder de los 1.400 kilos de sustancias explosivas almacenados en el chalet de la villa medieval portuguesa, en muchos casos listos para ser detonados.

Uno de los policías que inspeccionó la vivienda testificó que vio temporizadores así como cajas, bidones y sacos llenos de explosivos.

Uno de los bidones, con 240 kilos de explosivo, le llamó la atención porque su sistema de detonación era artesanal y tenía seis veces más sustancia explosiva que los productos comerciales.

También se encontraron fórmulas químicas con los porcentajes para fabricar explosivos y objetos con símbolos de ETA.

La defensa cuestionó que algunas muestras fueron analizadas en España por falta de medios adecuados en los laboratorios de la Policía lusa, pero el especialista que prestó testimonio y participó en los análisis certificó los resultados.