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De la dehesa a la televisión

Gestor sin experiencia previa en el medio, Oliart guió la transición a la TDT

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Llegó a la presidencia de la Corporación con 81 años, tras la marcha precipitada de Luis Fernández al frente de RTVE. Era un nombre de consenso, 'un hombre de la Transición para un periodo de transición', según explicaron entonces personas vinculadas a su proceso de elección. No en vano su nombramiento fue negociado personalmente por Zapatero y Rajoy. Apenas 20 meses después de su elección, Alberto Oliart Saussol (Mérida, 1928) ha decidido presentar su dimisión irrevocable al frente de la radiotelevisión pública.

En este periodo, Oliart ha pasado de ser un destacado 'gestor' y una figura 'de consenso' a ser uno de los objetivos declarados del PP, que le ha acusado en reiteradas ocasiones de manipulación informativa y de favorecer siempre al PSOE en la cadena pública. Esas acusaciones se han visualizado en las distintas comisiones de control parlamentario de RTVE, unas sesiones bruscas caracterizadas por los duros enfrentamientos de los diputados conservadores contra Oliart, quien no solía entrar en la bronca.

Su designación como presidente de la Corporación causó sorpresa. De claro perfil tecnócrata y buen conocedor de la Administración pública, Oliart se había retirado de la política activa en 1982, tras ser ministro de Industria y Sanidad con Adolfo Suárez, y titular de Defensa tras el 23-F con Leopoldo Calvo-Sotelo. Antes había ejercido como abogado, y había desarrollado una intensa actividad profesional como asesor de empresas. Tras su paso por el Gobierno, volcó sus energías en la ganadería, y cambió las moquetas y las alfombras rojas por una dehesa en Badajoz, donde se dedicó a recuperar razas autóctonas de vacas, ovejas y cerdos.

'No sé nada de televisión, pero es lo mejor para juzgar', decía a Público en noviembre de 2009, tras su elección como presidente de la Corporación. Pese a esta confesión, Oliart exponía los motivos de su vuelta al primer plano de la actualidad: 'Siempre que me han llamado me ha costado decir no. Si puedo ayudar, lo haré como he hecho en cosas más complicadas y arriesgadas'.

Amante de la poesía, padre de seis hijos, colaborador en distintos medios de comunicación y muy crítico con la crispación en sus artículos de prensa se manifestó contra la guerra de Irak en la última legislatura de Aznar, Oliart será recordado por gestionar el apagón analógico y la llegada de la televisión digital terrestre (TDT), así como la Ley de Financiación de RTVE que eliminó la publicidad.

Al llegar a la Corporación, reconoció que este paso supondría una 'profunda transformación' en su vida. Dos años después, abandona de nuevo las moquetas y su despacho de Prado del Rey. Esta vez para siempre.