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Del antimasturbador a la oveja Tracy

Una exposición recoge 4.500 objetos que curaban dolencias como la masturbación

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Sir Henry Wellcome (1853-1936) era, sin duda, un hombre con inquietudes. Además de fundar la empresa que más tarde dio lugar a uno de los principales laboratorios farmacéuticos del mundo GlaxoSmithKline, dedicó gran parte de su vida a cultivar su faceta de coleccionista, gracias a cual que llegó a recopilar cerca de un millón de objetos de todo el mundo, la mayoría relacionados con el campo de la medicina. Ni el museo más grande del planeta sería capaz de exponer tan vasta colección, pero por primera vez bastará un ordenador con conexión a Internet para poder acceder a gran parte de la misma.

Los responsables del Museo de Ciencias de Londres han organizado la muestra virtual De vuelta a la vida, en la que se pueden ver fotografías de 4.000 objetos de la colección de sir Wellcome con una descripción detallada de los mismos y una introducción a los mayores hitos de la historia de la medicina.

No se puede decir que con esta iniciativa se cumplan los deseos del coleccionista, quien en vida se afanó porque los objetos fueran sólo accesibles para una minoría, como lo demuestra el hecho de que al museo que creó para exponerlos el desaparecido Historical Medical Museumsólo se podía acceder solicitando permiso previo.

Según explica a Público el comisario de Medicina del Museo de Ciencias, Robert Bud, con esta iniciativa se pretende 'dar acceso a la colección a todos aquellos que no pueden visitar el museo y promover la visión de los objetos que hemos tenido que mantener en el almacén'. Más allá, se pretende que la gente 'no sólo vea la colección, sino que lo haga en el contexto de la historia de la medicina, por lo que hemos elaborado textos e interactivos para explicarlos', añade.

La colección de Wellcome incluye objetos de todas las épocas y lugares; se dice que uno de sus compradores pasó 10 años en Asia recopilando piezas para el museo del filántropo. Para Bud, es difícil escoger una sola: 'Lo más sorprendente va desde los amuletos médicos de la antigua Grecia y Roma hasta un maletín médico de los aristócratas genoveses Giustiniani del siglo XVI, pasando por el cadáver disecado de Tracy, una oveja genéticamente modificada'.