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Demócratas y republicanos logran un acuerdo 'in extremis' sobre la deuda

Pactan elevar el techo de gasto en tres billones de dólares en dos fases tras apurar los plazos hasta el último día

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A tan sólo un día del límite, demócratas y republicanos han logrado alcanzar un acuerdo 'in extremis' sobre el techo de deuda y salvar así a EEUU de la quiebra. 

El encargado de hacer el anuncio ha sido el presidente del país, Barack Obama, desde la sala de prensa de la Casa Blanca. 'Los líderes de ambas cámaras han llegado a un acuerdo que reduce el déficit y evita la moratoria', ha explicado Obama tras una jornada intensa de negociaciones en la que se llegó a rechazar el plan demócrata planteado por el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid.

'¿Es el acuerdo que me habría gustado? No', admite Obama

Sí prosperaron las negociaciones entre la Casa Blanca y el líder de la minoría republicana, Mitch McConnell, que finalmente establecieron un pacto para reducir el déficit en 3 billones de dólares en la próxima década a través de dos fases y sin rebaja de impuestos. De esta forma, los partidos pueden llegar a las elecciones de 2012 sin la sombra de la suspensión de pagos.

Obama ha explicado que en la primera fase se rebajará en torno a un billón de dólares en gastos en los próximos diez años en 'recortes que ambos partidos ya habían aceptado durante el proceso'. La segunda fase tendrá lugar durante los próximos meses, cuando se negociarán nuevas propuestas para seguir reduciendo el déficit, incluidos los impuestos.

Según fuentes cercanas a las negociaciones, el nuevo acuerdo toma elementos tanto del plan de Reid como del de Boehner, y permitirá ahorrar 917.000 millones de dólares en los próximos diez años y elevar el techo de la deuda en 900.000 millones en dos fases antes del final de este año. Tras una reducción inmediata del déficit de alrededor de un billón de dólares, el nuevo comité bipartidista en el Congreso garantizaría al menos otros 1,5 billones menos de déficit, según Político.

'¿Es el acuerdo que me habría gustado? No', ha confesado Obama, quien ha destacado que el acuerdo permitirá 'no tener que encarar otra crisis' en los próximos meses.