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Desestimada la orden de alejamiento del supuesto agresor de una mujer con parálisis

La supuesta víctima, que prestó declaración con la ayuda de un ordenador con el que se comunica a través de los ojos, acusa a su exesposo de malos tratos psicológicos

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El titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Vigo ha desestimado este mediodía la orden de alejamiento solicitada por una mujer que padece parálisis contra su exmarido, al que acusa de supuestos malos tratos psicológicos, así como cualquier otro tipo de medida cautelar.

Tras tomar declaración durante más de dos horas al supuesto agresor, cuya situación es de imputado pero no detenido, y hacer lo propio en el domicilio de la denunciante alrededor de 45 minutos, el juez ha denegado la orden de alejamiento, si bien las diligencias previas siguen abiertas para la práctica de más pruebas.

El procedimiento, pues, prosigue su trámite ordinario, es decir, que se recibirán las testificales oportunas y se realizará la valoración pericial forense para aclarar si existe o no maltrato psicológico, informó el Tribunal Superior de Justicia en un comunicado.

El imputado, F.L.S., llegó a las dependencias judiciales sobre las 10.45 horas y permaneció hasta las 15.20, cuando salió acompañado por su abogada sin hacer declaraciones a los periodistas. Entre medias, el juez, acompañado por la fiscal, acudió al domicilio de la denunciante, una exfarmacéutica de 43 años cuyo nombre de pila es Bea, a la que tomaron declaración con la ayuda del ordenador especialmente adaptado con el que se comunica a través de los ojos.

El juzgado abrió esta investigación sobre un supuesto caso de malos tratos y vejaciones de un hombre hacia su exesposa, con la que no convive desde hace tres años, y que padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa que provoca la parálisis total del paciente.

Según publicó ayer La Voz de Galicia, en la tarde del pasado sábado la mujer, que se puede comunicar con un ordenador a través de la vista, chateaba con un conocido de Sevilla al que ya había contado con anterioridad sus problemas conyugales. En un momento dado, la mujer interrumpió la conversación porque irrumpió su exmarido en el domicilio después de que ella llamara a su hijo preocupada porque ese día no iba a estar acompañada por las ayudantes que están a su cargo.

Fue entonces cuando el amigo con el que chateaba llamó a la Policía Local de Vigo para que acudiese al domicilio. Cuando los agentes se personaron en la vivienda, la mujer les mostró unos archivos con sonidos e imágenes que contenían supuestos insultos de su marido, material del que dieron traslado, junto con el testimonio de una de sus asistentas, al Juzgado de Instrucción número 3 de Vigo, que derivó el caso al de Violencia sobre la Mujer.