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Desmantelan un laboratorio de cocaína en L'Hospitalet de Llobregat

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La Policía Nacional ha detenido a seis personas en una operación que ha permitido desmantelar un laboratorio de cocaína en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), donde adulteraban la droga para rebajar su pureza y obtener más ganancias.

Según ha informado la Policía, la organización tenía una elevada capacidad de producción, como lo demuestra el hecho de que en un sólo día habían enviado a Colombia 24.000 euros, según los justificantes incautados en los registros.

De los seis detenidos, de origen colombiano, boliviano y marroquí, tres ya han ingresado en prisión, mientras que la operación continúa abierta y no se descartan más detenciones, ya que también se investiga cómo les llegaba la droga que luego manipulaban.

En total, la policía se ha incautado 4,2 kilos de cocaína, 120 kilos de polen de hachís, 50 kilos de precursores, como lidocaína y fenacetina, balanzas de precisión y una prensa.

La figura clave del grupo era el denominado "cocinero", que era la persona con los conocimientos de química necesaria para transformar la droga, que llegaba oculta de muy diversos medios, en una sustancia apta para su distribución.

En los laboratorios, que estaban perfectamente equipados, el "cocinero" adulteraba la cocaína para rebajar su pureza y aumentar su peso y así incrementar las ganancias.

El grupo, comandado por Javier A.L., de 50 años, que ya ha ingresado en prisión, estaba perfectamente estructurado y vivía exclusivamente del tráfico de cocaína y de hachís.

Se da el caso de que sobre Javier A.L. pesaban dos reclamaciones judiciales al encontrarse evadido de la justicia, ya que también había sido detenido en relación con otro laboratorio de cocaína que fue desmantelado en Ciudad Real.

La investigación se inició en noviembre del pasado año, cuando se tuvo conocimiento de que varias personas, de origen colombiano, boliviano y marroquí, se dedicaban al tráfico de estupefacientes en los alrededores de Barcelona.

Siguiendo el rastro de los vendedores, la Policía pudo identificar a todo el grupo, los lugares donde vivían y el piso de seguridad que tenían en L'Hospitalet, donde habían instalado el moderno laboratorio para cortar y adulterar la cocaína.