Publicado: 10.12.2013 16:20 |Actualizado: 10.12.2013 16:20

El despedido en UGT por el borrado de archivos acusa a la dirección de mentir para "tapar las vergüenzas"

Laureano Conde asegura que "no ha desaparecido ningún archivo" porque deberían están alojados en servidores con copias de seguridad y niega que los trabajadores hayan filtrado las facturas falsas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Laureano Conde, el trabajador despedido de UGT-Andalucía por el borrado de 1.756 ficheros informáticos que recogían la contabilidad del sindicato, ha cargado contra la dirección de la federación andaluza, a la que acusa de mentir para "tapar las vergüenzas" derivadas de las presuntas irregularidades en la gestión de los fondos de formación.

En rueda de prensa, Conde, secretario general de la sección sindical de los trabajadores de UGT en Sevilla, ha garantizado que los representantes sindicales no han filtrado las informaciones a la prensa sobre las irregularidades con las facturas falsas a pesar de las "acusaciones" de la dirección contra ellos a raíz del conflicto abierto por los despidos efectuados hace un año en el sindicato, y ha asegurado que desconocían estas prácticas "tan graves".

Tras dejar claro que no va contra UGT, de la que se siente "orgulloso" de pertenecer desde hace 28 años, sino contra la dirección regional, ha avanzado que "peleará" en los juzgados para que su despido disciplinario como supuesto autor del borrado de los ficheros sea declarado nulo y también recurrirá por la vía penal contra la dirección por haber atacado su derecho al honor.

Ha arremetido contra el secretario de Organización de UGT-A, Manuel Ferrer, por "mentir" sobre el borrado de archivos informáticos desde ordenadores de los trabajadores y ha asegurado que "no ha desaparecido ningún archivo", como sostiene la dirección regional para explicar las dificultades en localizar las facturas que le reclama la Junta para justificar los fondos de formación.

"En UGT no se movía una hoja sin el conocimiento de Manuel Pastrana y Fernández Sevilla" Conde ha argumentado que la contabilidad del sindicato no está en ningún ordenador personal sino en un servidor, que las contabilidades anuales una vez cerradas quedan bloqueadas y no se pueden modificar salvo autorización del administrador del sistema y, además, ha añadido que tendría que haber copias de seguridad en documentación como exige la ley durante varios años.

Por tanto, ha concluido que la dirección regional de UGT-A ha recurrido a los borrados de archivos porque les "han cogido con las manos en la masa cuando -la Junta- le ha pedido que presenten facturas" para justificar el dinero gastado con los fondos de formación.

De hecho, la Junta ha solicitado al sindicato el reintegro de 1,8 millones por dinero indebidamente gastado, y, en este sentido, Laureano Conde ha opinado que la administración andaluza está "obligada" a personarse en la causa judicial abierta contra UGT por el presunto desvío de fondos públicos.

Asimismo, ha defendido la necesidad de que se produzca una "catarsis" en UGT que conduzca a su "regeneración", y ha sostenido que con la dimisión hace un par de semanas del secretario regional Francisco Fernández Sevilla "no se solucionan" los problemas sino que hay una "corresponsabilidad de toda la dirección".

"En UGT no se movía una hoja sin el conocimiento de Manuel Pastrana -exsecretario regional- y de Fernández Sevilla", ha asegurado Laureano Gómez, quien ha censurado que se haya hecho del "sindicalismo una profesión" con dirigentes que llevan más de treinta años.

Ha proclamado la necesidad de "quitarse la venda de los ojos" y de dejar de exculparse en una "campaña de la derecha mediática contra los sindicatos", y ha insistido en que hay acometer una regeneración interna, con nuevas ideas, concepto y proyectos.