Publicado: 04.08.2014 12:17 |Actualizado: 04.08.2014 12:17

Detenidas en Melilla una mujer y una menor cuando iban a sumarse a la yihad

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La Policía Nacional ha detenido en Melilla a dos mujeres, ambas con nacionalidad española y una de ellas menor de edad, que querían viajar a Marruecos para sumarse allí a una red yihadista que las trasladaría "de forma inminente" a Iraq o Siria para sumarse a las filas del Estado Islámico, que ha proclamado el califato en un territorio situado entre esos dos países y que ocupa siete veces más que Líbano. Se trata de la primera detención que se produce en España de mujeres dispuesta a sumarse a la yihad, un fenómeno que, según las fuentes, puede comenzar a extenderse.

La operación tuvo lugar a primera hora de la tarde del pasado sábado, 2 de agosto, en coordinación con las Brigadas de Información de las Jefaturas Superiores de Ceuta y Melilla en el paso fronterizo melillense de Beni Enzar. El arresto se produjo justo cuando pretendían cruzar la frontera y adentrarse en Marruecos para contactar con la célula que las había reclutado. Ya han sido trasladadas a Madrid para pasar a disposición de la Audiencia Nacional. 

La menor, de 14 años y natural de Ceuta, había abandonado su domicilio días antes, por lo que su familia denunció su desaparición y se puso en marcha un dispositivo de búsqueda. Llegó a Algeciras vía marítima y luego se trasladó a Málaga, desde donde viajó a Melilla, según las fuentes policiales. En ese trayecto, se juntó con la otra mujer, también detenida, y juntas tenían previsto cruzar a Marruecos donde se unirían a una célula.

La llamada de Al Baghdadi

Estos arrestos se producen tras el llamamiento a la Yihad que realizó el pasado 1 de agosto en la ciudad iraquí de Mosul, el autoproclamado califa del Estado Islámico, Abu Bakr Al Baghdadi. Uno de los objetivos principales de Al Baghdadi es captar el mayor número posible de combatientes extranjeros, y para ello utiliza varias estrategias como son el establecimiento de una red de captadores, con una dinámica de actuación rápida, controladora y fanática.

Su grupo trabaja en la instauración de unas elaboradas y eficaces redes de dimensiones internacionales, que solventarían todas las dificultades relacionadas con los trámites de los combatientes en su viaje a las zonas de conflicto, facilitándoles todo tipo de infraestructuras; así como el establecimiento de una potente y agresiva campaña de comunicación en los foros y páginas yihadistas de Internet.

El proceso de radicalización, captación y posterior envío como combatientes de las dos mujeres detenidas estaban perfectamente planificados y organizados por una red que opera en toda la zona del Magreb y que tiene como fin principal seguir obteniendo el mayor número de incondicionales combatientes. La estrategia de reclutamiento de las redes instauradas por la organización Estado Islámico están libres de cualquier tipo de consideraciones, siendo indiferente el sexo, la edad o la situación personal del futuro combatiente.

Reclutar en España

Tanto las autoridades españolas como marroquíes han llevado a cabo en los últimos dos años diversas operaciones contra este tipo de grupos en Ceuta, Melilla, Madrid y territorio marroquí. En caso de haber logrado su objetivo, estas dos mujeres habrían ampliado la lista de decenas de radicales islamistas que han salido de España en los últimos años para combatir en Oriente Medio en las filas de grupos terroristas.

Este fenómeno es actualmente una de las principales preocupaciones de los gobiernos europeos por el riesgo que supone que estos elementos radicales puedan regresar a sus países de origen con un mayor conocimiento y preparación para cometer atentados.

En lo que va de año 2014, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han realizado en Melilla tres operaciones contra el terrorismo islamista. La primera operación, desarrollada en marzo, se saldó con siete personas detenidas, tres en Melilla, una en Málaga y otras tres en Marruecos, y supuso la desarticulación de una célula yihadista encargada de reclutar a voluntarios para la "guerra santa" e integrarse en grupos terroristas de la órbita de Al Qaeda, especialmente radicados en países en conflicto como Mali y Siria.

Dos meses más tarde, en mayo, detuvieron en Melilla a seis presuntos yihadistas, todos de nacionalidad española, de entre 26 y 42 años y residentes en Melilla, miembros de una célula que había conseguido enviar a Mali y Libia a al menos 26 "combatientes" para integrarse en Al Qaeda.