Publicado: 05.11.2013 10:35 |Actualizado: 05.11.2013 10:35

Detenido 'LOSE', el grafitero más activo del metro de Madrid

David S.E. acumula el mayor número de superficie de tren pintada en toda España. La policia le acusa  de siete delitos de desórdenes públicos y ocho de daños.

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La Policía Nacional ha detenido al grafitero más activo del suburbano de Madrid, un joven español de 31 años con el sobremombre LOSE, considerado un líder por los aficionados a este tipo de vandalismo, al que se le atribuyen daños superiores a los 31.000 euros. El detenido, que está acusado de siete delitos de desórdenes públicos y ocho de daños, es conocido por ser el fundador de grupos de grafiteros famosos como TNT y BGS

David S.E. es pionero en actuar con el método del palancazo, que consiste en activar los frenos de emergencia para pintar los vagones del metro durante el tiempo en que permanece interrumpido el servicio. En activo desde 1995, el detenido acumula el mayor número de superficie de tren pintada en toda España, así como grafitis realizados en convoyes en Nueva York, Londres, Copenhague y Atenas, entre otras capitales, y en su detención se ha contado con la colaboración de los servicios de seguridad del Metro de Madrid.

David S.E. utilizaba el palancazo para realizar sus pintadas, una vez detenido el tren, descendía del mismo con el objetivo de realizar una pintada de grandes dimensiones en un tiempo máximo de quince minutos, que es lo que tarda aproximadamente en reanudarse el servicio.

Conocido entre los grafiteros con el sobrenombre de "LOSE", el detenido, junto con otras personas, empleaba las redes sociales además de para colgar los vídeos con sus hazañas para organizar los encuentros previos a realizar las pintadas. En los mismos llegaban a reunirse hasta veinte personas de diferentes edades tanto de Madrid como de otras comunidades autónomas e incluso del extranjero, organizadas activamente a través de internet para planear sus actividades.

Los grafiteros vestidos con ropa de camuflaje ocultaban sus rostros con capuchas y bufandas e iban provistos de mochilas con pinturas, llaves y herramientas para forzar la puerta de la cabina de cola del conductor para activar los mecanismos de frenado. Los puntos donde realizaban sus pintadas eran seleccionados en función de la proximidad de una salida de emergencia o de un pozo de ventilación con el fin de facilitar su huida desde el interior del túnel de circulación. Las vías de escape eran previamente comprobadas por los autores para asegurarse que iban a estar en perfectas condiciones el día en el que llevaban a cabo las pintadas.

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