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Detenidos los presuntos autores de la quema de retratos de Jomeini

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La Policía iraní ha detenido a varias personas en relación con la reciente quema de retratos del fundador de la República Islámica, el gran ayatolá Rujolá Jomeini, anunció hoy el Fiscal General de Teherán, Abbas Yafari Dolatabadi.

En declaraciones divulgadas por la agencia de noticias laboral Ilna, el responsable judicial explicó que los presuntos culpables, a los que no identificó, "han sido encarcelados y serán procesados en el plazo más breve posible".

"Estas personas fueron arrestadas el mismo día y en el mismo lugar en que se produjeron los hechos", agregó Dolatabadi.

La emisión por la televisión estatal iraní de imágenes de la quema de un retrato de Jomeini el pasado 7 de diciembre en Teherán ha agudizado la crisis política que Irán atraviesa desde que el pasado verano la oposición denunciara como fraudulenta la reelección del presidente, Mahmud Ahmadineyad.

La cadena, controlada por el líder supremo de la revolución, ayatolá Ali Jameneí, atribuyó la acción a grupos de estudiantes partidarios del movimiento de oposición verde, que lideran los candidatos pro reformistas derrotados, Mir Husein Musaví y Mehdi Karrubí.

Sin embargo, ambos han negado que sus seguidores cometieran una acción de ese tipo, que apunta a los pilares del régimen teocrático instalado hace treinta años en Irán.

Musaví fue más allá, y acusó a la televisión estatal de iniciar una campaña de descrédito de la oposición utilizando "métodos no convencionales".

También ha expresado sus dudas al respecto el presidente del Parlamento, el conservador, Ali Lariyaní.

La disputa ha ahondado aún más la brecha que desde las elecciones separa a los responsables del país.

Ayer, el líder supremo de la revolución acusó a la oposición de cometer actos ilegales e insistió en que sus demandas no son legítimas porque las elecciones son un capítulo cerrado.

Además, instó a los adalides de la oposición a abandonar ese camino, aunque también pidió calma a la población y en particular a las fuerzas conservadores.

Irán vive instalado en la inestabilidad política desde que el pasado junio cientos de miles de personas se lanzaran a las calles para protestar contra el sorprendente triunfo electoral del ultraconservador Ahmadineyad.

En la sangrienta represión de las movilizaciones murieron unas treinta personas -según cifras oficiales- y 72 de acuerdo con el cómputo de la oposición.

Además, alrededor de 4.000 fueron arrestadas, de las que más de un centenar están siendo juzgadas acusadas de instigar y participar en una supuesta conspiración urdida desde el exterior para derrocar el régimen.

Desde entonces, la oposición, que niega las acusaciones y tilda los juicios de "charada, aprovecha cualquier efeméride para renovar la movilización y protestar también por la conducta del régimen en los últimos seis meses.

El pasado 7 de diciembre, "Día de los estudiantes", la crisis se agudizó con una nueva manifestación, más enfrentamientos entre las Fuerzas de Seguridad y los manifestantes, y gritos en contra del Gobierno pero también contra el régimen.