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La deudas amenazan al fútbol español a la sombra de la recesión

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España puede jactarse de tener la selección campeona del fútbol europeo y de contar con los clubes más ricos, pero a medida de que el país se encamina hacia la primera recesión en 15 años, muchos de los pequeños y medianos equipos se tambalean hacia los números rojos.

La disminución de los anuncios y de los patrocinios, la caída de la venta de entradas y la reducción del consumo amenazan a más clubes que luchan contra el aumento de los traspasos de jugadores y de las cuentas salariales.

El Real Madrid y el Barcelona, los clubes más ricos a nivel nacional y terceros a nivel mundial, con sus propios canales de televisión y con tratos de publicidad por cientos de millones de euros, están blindados para la crisis, según los analistas y a las autoridades.

Sin embargo, más abajo en la Liga al menos seis clubes, incluyendo a la Real Sociedad, el Celta de Vigo y el Levante, están bajo administración judicial y muchos pueden seguir el mismo camino si se produce una recesión económica.

"La situación financiera de muchos clubes es crítica", dijo Ángel Barajas, un experto de finanzas de los clubes de fútbol de la Universidad de Vigo. "Estoy realmente asustado por el fútbol porque la situación no es sostenible a medio plazo".

Al analizar las cifras, el panorama parece sombrío.

Los equipos de fútbol profesionales tienen una deuda combinada de 607 millones de euros sólo a Hacienda, según datos del Gobierno en julio.

Además se debe incluir el dinero que se adeuda a la Seguridad Social además de otras cantidades que deben pagarse al bolsillo público, un total que el Gobierno dijo que no estaba autorizado a divulgar.

Según los medios locales, de deuda combinada de los equipos de la Liga alcanza los 3.000 millones de euros, comparados con los 3.500 millones en la Liga Premier.

La disminución de la asistencia a los estadios también se convirtió en un asunto esta temporada. El Barcelona ya ha accedido a recortar los precios de algunas entradas para algunos partidos.

"La asistencia al estadio está más baja comparada con el año pasado debido a la crisis", dijo el presidente del Barça, Joan Laporta, la semana pasada.