Publicado: 03.06.2014 12:28 |Actualizado: 03.06.2014 12:28

Las deudas dejan a Arturo Fernández sin otro restaurante

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El presidente de la patronal madrileña (CEIM) y vicepresidente de la CEOE, el controvertido Arturo Fernández, sigue acumulando problemas en sus negocios. El empresario, uno de los adalides de la reforma laboral, partidario de restringir el derecho de huelga y de rebajar los salarios se ha visto obligado a dejar la concesión del restaurante del Club de Campo que gestiona el Ayuntamiento de Madrid.

Este episodio es otro más del historial de impagos y deudas que acumula el Grupo Cantoblanco, el conglomerado empresarial del que el jefe de los empresarios madrileños es el principal accionista. Este grupo gestiona 180 establecimientos y emplea a unas 2.000 personas. Pero desde hace meses los cuentas no le salen a Fernández: debe dinero a la Seguridad Social y a Hacienda, ha pagado en negro a sus empleados y ha tenido que renunciar a varios establecimientos como el del Congreso de los Diputados, a la Asamblea regional y al consorcio público Feria de Madrid. En los últimos meses el vicepresidente de la CEOE se ha visto obligado a vender la mitad de su negocio.

Y ahora le toca el turno al Club de Campo. Según el diario El País, la Seguridad Social ha requerido al Club de Campo para que embargue bienes por importe de 223.585 euros a Arturo Fernández. La respuesta del exclusivo club ha sido, según ese mismo diario, que no tiene nada que embargar a Fernández, sino que éste le adeuda 278.748 euros, unas 11 mensualidades del canon que debe abonar al Ayuntamiento.

Preguntado al respecto por el diario El País, Fernández ha declarado que ya saldó su deuda con el Club de Campo la semana pasada. Según el empresario madrileño, "llevo tres años perdiendo dinero; pedí que me rebajaran el canon y no quisieron, así que abandono. Lo tendrán que sacar a concurso".