Público
Público

La DGT achaca a la preocupación por la crisis los 30 muertos más en la carretera

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El director general de Tráfico, Pere Navarro, achacó ayer a la preocupación por la crisis económica y al mal tiempo el aumento de treinta muertos en la carretera en octubre, en relación al mes pasado.

Navarro ofreció una rueda de prensa en Logroño tras intervenir en las VI Jornadas de Prevención de Riesgos Laborales, organizadas por la Federación de Empresarios de La Rioja (FER).

Según el responsable de Tráfico, en octubre han fallecido 180 personas en accidentes de tráfico, frente a las 150 de septiembre, lo que supone un muerto más al día.

En su opinión, "la preocupación por la situación económica afecta a la atención y concentración que exige la conducción", además hay que estar pendiente del entorno y cumplir las reglas de circulación.

Ha abogado por incluir la seguridad vial en los planes de formación de las empresas, ya que el 40 por ciento de los fallecidos en accidentes de trabajo se producen en la carretera.

El 30 por ciento de estos muertos son conductores profesionales, mientras que el 70 por ciento restante son trabajadores normales.

Entre estos, el 70 por ciento se produce "in intinere", en los desplazamientos de ida y vuelta al centro de trabajo, y el resto durante la jornada laboral.

También ha dicho que el 40 por ciento de los fallecidos en carretera en un accidente laboral se debió a una salida de vía, causada por distracciones, somnolencia, fatiga o falta de atención por problemas psicológicos.

El problema es, según Navarro, que los empresarios sólo se responsabilizan de lo que ocurre en el lugar de trabajo y consideran que los accidentes producidos en la carretera son un problema de la DGT.

En Francia, la mitad de los muertos en accidentes laborales se produce en la carretera, y en Europa el 75 por ciento de los siniestros son "in intinere", unas cifras ligeramente superiores a las de España.

En lo que va de año, han fallecido 24 personas en las carreteras riojanas, frente a los 31 muertos contabilizados en los diez primeros meses de 2007.