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Día Internacional de los Trabajadores: 6.202.700 razones para luchar por tus derechos

Pese a la terrible cifra del número de desempleados que acaba de dar la EPA, el Gobierno de Rajoy insiste en continuar con la política de austeridad que agrava la recesión y el paro, ya superior al 27%, y con los recortes de prestacio

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Desde hace cuatro años hay una palabra, además de empleo, que no falta en el lema que los sindicatos UGT y CCOO emplean para convocar a los trabajadores españoles a manifestarse el Primero de Mayo durante el Día Internacional del Trabajo. Esa palabra es derechos y este año cobra más significado que nunca después de la reforma laboral del PP y los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) de la semana pasada que certificaron un nuevo récord en el currículum del actual modelo económico. En España hay hoy 6.202.700 personas sin empleo para los que la única alternativa que propone el Gobierno de Mariano Rajoy es la paciencia. Mientras, los que aún conservan su puesto de trabajo se ven expuestos a las consecuencias de unas recetas que por el momento sólo han traído precariedad, rebaja de salarios, disminuciones de la jornada laboral e inestabilidad.

De ahí que aunque parece que 'No tienen límite', como reza el eslogan de UGT y CCOO, la única alternativa posible al ataque contra los derechos de los trabajadores sea la lucha. Los sindicatos han convocado para este Primero de Mayo 75 manifestaciones y siete concentraciones en todo el Estado con tres objetivos que sobresalen por encima del resto. El primero es exigir un cambio de rumbo en las políticas económicas de la Unión Europea y el reflejo que estas tienen en las decisiones del Gobierno del PP que, en opinión de los secretarios generales de ambas organizaciones, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, 'no tienen otra finalidad que la de dar satisfacción a los intereses de los mercados a costa de la perpetuación de la crisis económica, del incremento de la desigualdad, de la apropiación de la renta y de los recursos por unos pocos'. Se trata, por lo tanto, de dar un frenazo en seco a 'unas políticas de ajuste del déficit público diseñadas en un horizonte temporal imposible de cumplir y sin medidas simultáneas de impulso de la actividad económica'.

Las palabras van acompañadas de datos. A los 6,2 millones de parados, al aumento de las personas que buscan desde hace más de un año empleo, a los jóvenes como grandes perjudicados de la actual crisis, se les añade el hundimiento de todas las previsiones del Gobierno en torno al crecimiento de la economía. Si a principio de la semana pasada el ministro de Economía, Luis de Guindos, reconocía en una entrevista al Wall Street Journal que la economía caería el doble o el triple de lo esperado en 2013, el INE certificaba ayer los peores augurios confirmando que el PIB ha caído en el primer trimestre del año un 0,5%. Es menos que los últimos tres meses de 2012 pero más que cualquiera de los anteriores del año pasado.

Ayer mismo también se conocieron los datos del Programa Nacional de Reformas de Rajoy. El documento deja constancia cómo la obsesión del Ejecutivo por la reducción del déficit para cumplir con las obligaciones impuestas desde Bruselas restarán este año 2,58 puntos al PIB y restarán 1,9 a los datos de empleo. Lo más desolador es que hasta dentro de diez años no esperan que esas medidas tengan un efecto positivo. Teniendo en cuenta que cada vez que el Gobierno hace una previsión nunca se cumple, paece difícil en confiar en ese Plan. El interrogante, además, es en qué estado estará España en 2023. 

La segunda exigencia clave de los representantes de los trabajadores para este Primero de Mayo es la revocación de la reforma laboral aprobada por Mariano Rajoy en febrero de 2012. Una norma que, pese a que el Ejecutivo del PP se empeña en ensalzar por los supuestos efectos positivos que tendrá en el largo plazo (claramente desmentidos ya por el propio Gobierno, que no estima una caída de la tasa de paro por debajo del 25% hasta 2016), no ha traído, según los sindicatos, más que 'una reducción drástica de los derechos laborales y de la protección social, y el incremento de los poderes empresariales para hacer y deshacer a su antojo en la empresa provocando más despidos'.

Esta semana UGT presentó un informe en el que se analiza desde una perspectiva muy particular el efecto de las políticas neoliberales en el mercado laboral. España es, junto a Portugal, el único país de la Unión Europea en el que la renta del trabajo ha disminuido desde 2008 al tiempo que han aumentado los beneficios de las empresas. Ese mismo documento muestra también que la destrucción de empleo ha generado una mayor competitividad, no porque el sistema o el mercado se hayan mejorado sino porque los empleados se ven forzados a abarcar más trabajo lo que implica también una reducción de los costes laborales. 

Por último, la tercera de las exigencias sindicales se centra este miércoles en reclamar un 'gran acuerdo político y social por el empleo y para la reactivación de la actividad económica'. El planteamiento de CCOO y UGT es que el Gobierno no tiene otra salida que la de escuchar al resto de fuerzas parlamentarias y entre todos dar la vuelta a la situación poniendo como centro del debate político la recuperación del mercado laboral a través de medidas realmente destinadas a generar puestos de trabajo en lugar de destruirlos como lo que se ha hecho hasta ahora. 

Además de esos ejes clave, las movilizaciones serán el momento de reivindicar un compromiso de la patronal en materia de negociación colectiva. Como denuncian los sindicatos, 'la situación actual es de alerta roja' ya que más de cuatro millones de trabajadores corren el riesgo de perder sus convenios en junio por la obstrucción que los grupos empresariales están llevando a cabo en todos los sectores 'con la finalidad de rebajar las condiciones de trabajo al mínimo, o de alargar los procesos lo suficiente como para que se alcancen los plazos máximos de negociación para la renovación del convenio y de mantenimiento de la ultraactividad impuestos en la reforma laboral'.  La no renovación del convenio implica en la mayoría de los casos no sólo perderlo, sino que los trabajadores tendrán que negociar directamente con el empresario y aceptar prácticamente cualquier trato con tal de no perder el empleo.

CCOO y UGT llegan a esta cita con sus ejecutivas recién renovadas. Toxo y Méndez, que han protagonizado dos huelgas generales en lo que el PP lleva en el Gobierno, continúan al frente pese a la campaña de la derecha mediática por desacreditar a sus organizaciones. Ambos hicieron examen de conciencia sabedores de que los sindicatos necesitan una renovación y mostrar, más que nunca, su compromiso por la tutela de los trabajadores.

Las movilizaciones y concentraciones programadas para hoy se celebran en 82 ciudades de todo el país. Toxo y Méndez participarán en la de Madrid, que parte a las 12.00 horas de la Glorieta de Neptuno y terminará en la Puerta del Sol.

Manifestaciones Primero de Mayo by publico2013