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Un diario neoyorquino "roba" el Empire State Building en tan sólo 90 minutos

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El Empire State Building de Nueva York ha sido el protagonista de un timo que ha sido descrito como uno de los más espectaculares de la historia estadounidense: un diario neoyorquino logró "robar" el rascacielos en menos de una hora y media.

The New York Daily News desvela hoy en su edición impresa cómo consiguió hacerse con la titularidad del icónico edificio de la calle 34 de Manhattan, el más alto de la ciudad, con la ayuda de unos documentos y notario falsos.

Según relata el diario, los responsables de este gran golpe sólo tuvieron que rellenar unos papeles falsos y en menos de noventa minutos eran el nuevo propietario del edificio donde King Kong se encaramó en 1933, por 2.000 millones de dólares.

Para dar la impresión de realidad al engaño, el diario fingió ser una empresa llamada Nelots Properties, un nombre que eligieron colocando al revés las letras de "stolen", que significa "robado" en inglés.

Además, en la documentación puso como testigo de la transacción el nombre de Fay Wray, la actriz que interpretó a Ann Darrow, la rubia que sedujo a King Kong, y como notario al ilustre ladrón de bancos Willie Sutton.

El "golpe" se dio el pasado lunes y, según sus promotores, buscaba demostrar el peligro de una fisura legal que existe en la normativa local por la que no se requiere la intervención de un funcionario para verificar la información aportada en este tipo de transacciones.

Aunque estaba claro que este robo no iba a ser un secreto durante mucho tiempo, en el caso de inmuebles más modestos puede ser que se cierren ventas incluso sin que lo sepa el propietario, tal y como pretendía denunciar The New York Daily News.

El diario, que descartó ofrecer todos los detalles del timo para no ponerlo demasiado fácil, "devolvió" el edificio a sus dueños, la empresa Empire State Land Associates, transcurridas 24 horas.

Según el diario, una vez que se aprueba el traspaso, es fácil conseguir una hipoteca, porque "los intermediarios, los representantes de las compañías, los bancos prestamistas, los abogados y otras personas relacionadas con el proceso hipotecario no suelen verificar la identidad y otra información suministrada por los usurpadores".