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Díaz Ferrán cede y adelanta las elecciones

El presidente de la CEOE fue informado de que no tenía ningún apoyo tras una reunión de vicepresidentes a la que no había sido invitado

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Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE, se rinde. Abre la puerta a dejar la presidencia de la patronal. Lo hará por el camino más honroso posible, teniendo en cuenta la imagen que se ha fraguado con la polémica gestión de su malogrado grupo empresarial y la revuelta interna que ha terminado generándose en la patronal en busca de su dimisión. Convocará elecciones anticipadas a la presidencia de la CEOE, un gesto que, aunque lo hace forzado, le permite ser el primer presidente de la patronal que abre un proceso de elecciones verdaderamente democrático.

Su forma de aferrarse al cargo hace que algunos no descarten que el propio Díaz Ferrán se presente a su reelección. Los estatutos se lo permiten. Todo ello a pesar de que lo que han hecho los 21 vicepresidentes (todos ellos nombrados a dedo por él mismo salvo el de Cepyme) es tenderle un puente de plata y esos billetes se dan sólo con la ida pagada.

Los tres más fieles al jefe de la patronal fueron elegidos para informarle

Una cosa es que le hayan puesto fácil la foto de su marcha, y otra que la historia de Díaz Ferrán lleva adosadas imágenes mucho menos amables, como las de cientos de clientes de Air Comet sin poder llegar a sus destinos en Navidad, miles de empleados de la aerolínea y del grupo Marsans sin trabajo y reclamando sus últimas nóminas, deudas impagadas a decenas de proveedores, entre los que se incluye la Seguridad Social, y la muerte biológica de la mayoría de sus empresas.

Ante la falta de valentía en el seno de la CEOE para pedir públicamente lo que era un clamor en los pasillos, convencer a Díaz Ferrán de que se marche ha sido una labor de diplomacia tan compleja como implantar una idea en la cabeza de alguien para que la considere propia, casi un remedo del argumento de Origen, la última película de Christopher Nolan.

No hay más que leer la primera frase del comunicado enviado ayer por la CEOE y compararla con la realidad que describieron a Público algunos de sus protagonistas. 'En la reunión mantenida hoy (por ayer), el presidente de CEOE ha adelantado a los vicepresidentes de la Confederación su decisión de transmitir a los órganos de gobierno, en su próxima reunión ordinaria, su voluntad de proponer la convocatoria de elecciones a la presidencia de CEOE', decía el comunicado.

Las elecciones se convocarán el 20 de octubre y serán en diciembre

Sin embargo, Díaz Ferrán ni se adelanta, ni la 'decisión' responde a 'su voluntad'. Él convocó la comida de ayer con la intención de hacer balance de la huelga general y los más rebeldes de la cúpula vieron la ocasión perfecta para forzar su relevo. Según las fuentes consultadas, antes del almuerzo se celebró una reunión de vicepresidentes a la que no había sido convocado Díaz Ferrán. Se trataba de poner las cartas sobre la mesa y saber si, aunque sólo hablasen unos pocos en la comida posterior, estos podían asegurar que la mayoría apoyaba la convocatoria de elecciones anticipadas para atajar el descrédito de la CEOE que la imagen de Díaz Ferrán está provocando.

El resultado fue mejor de lo que esperaban los más optimistas dentro del grupo que ha encabezado la revuelta. Todos los presentes estuvieron de acuerdo por unanimidad en que lo mejor era que se convocasen elecciones.

Después de meses sin atreverse a hablar a las claras al presidente, de citas y cenas desaprovechadas tras las que se lamentaban de haberse limitado a reír los chistes de Díaz Ferrán, plantearle todos a una que no contaba con ningún apoyo les pareció muy brusco. Por eso eligieron a tres emisarios, las tres personas más cercanas al presidente, para que le informasen antes de la comida. Tres voces amigas que le permitiesen vestir de decisión propia lo que era inevitable. Los encargados de decirle que todos, incluidos ellos mismos, creían que había llegado la hora fueron Jesús Terciado, presidente de Cepyme; Arturo Fernández, concuñado de Díaz Ferrán y presidente de CEIM, y Joan Gaspart, el hombre elegido por el presidente de la CEOE para sustituir a su socio empresarial, Gonzalo Pascual, en el consejo de turismo.

Hoy mismo comienzan las reuniones para elegir candidatos

Ante el peso de los hechos, Díaz Ferrán se dio por vencido. Llegó a la comida y anunció a los vicepresidentes 'su voluntad' de convocar elecciones a la presidencia de la CEOE en la asamblea del 20 de octubre. Los presentes guardaron silencio, mientras en su interior iban haciendo cálculos de qué supone esa fecha según los estatutos. En principio, 'en la primera mitad de diciembre', según comentó uno de los presentes.

Todo lo demás que ocurrió les pareció bien, incluido el único motivo por el que se hizo alusión a la unanimidad en el comunicado, que aseguraba que 'los vicepresidentes expresaron unánimemente su valoración muy positiva de la presidencia de Díaz Ferrán'.

Ahora empieza la carrera de los candidatos. Las diferentes asociaciones iniciarán reuniones internas para tratar opciones y posibles apoyos. Hoy celebrará su encuentro Cepyme.

El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, mostró ayer su deseo de que el proceso permita un diálogo más 'fluido y posible' con la patronal.

1. 16 de diciembre de 2009

Gerardo Díaz Ferrán puso su cargo a disposición de la junta directiva y el comité ejecutivo, pero se lo rechazaron y le respaldaron con un sonoro aplauso.

2. 20 de enero de 2010

Informó de la situación de Air Comet, por si alguien quería pedir su dimisión o decir algo. Nadie replicó. Le ovacionaron.

3. 17 de marzo de 2010

El presidente se vio de nuevo obligado a hablar de la situación de sus empresas. Esta vez el respaldo fue más tibio y ya no hubo aplausos.

4. 21 de abril de 2010

La IATA había retirado un día antes a Viajes Marsans la licencia para vender billetes, pero la junta directiva se reunió y no hizo ningún reproche de viva voz a Díaz Ferrán. Por lo bajo, sin embargo, arreciaban las peticiones de dimisión.

5. 12 de mayo de 2010

El empresario inició otra vez su intervención ante la junta hablando de los problemas de sus compañías. En esa reunión ya alzaron algunos la voz (el vicepresidente de la patronal catalana, Joaquim Gay, y el presidente de los estanqueros, Manuel Fernández). Otros, como Joan Gaspart, le defendieron, aunque en un ambiente muy frío.

6. 22 de junio de 2010

La asamblea general ordinaria no le hizo ningún reproche, aunque en los corrillos hubo muchos comentarios.

7. 15 de septiembre de 2010

Los vicepresidentes ya movían una carta para pedirle que presentara su dimisión, pero en la junta de ese día nadie alzó la voz.

8. 4 de octubre de 2010

La presión era ya muy grande y ayer tuvo que tirar la toalla.