Público
Público

Díaz Ferrán, convencido de que la CEOE seguirá unida con su nuevo presidente

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, asegura no tener "ninguna duda" de que sea quien sea su sucesor mañana, Juan Rosell o Santiago Herrero, la patronal saldrá "unida" y todos van a "arropar" al nuevo dirigente empresarial, por lo que descartó futuras luchas entre las dos corrientes.

En una entrevista con Efe, Díaz Ferrán dijo que desconoce quién vencerá mañana, pero recordó que Rosell ha presentado más avales que Santiago Herrero (al que ha unido sus avales Jesús Banegas, tras retirar su candidatura).

El dirigente empresarial eludió decantarse por uno de ellos y sobre su marcha de la CEOE reiteró que se va "con pena" y para ocuparse de los problemas relacionados con la quiebra de sus empresas, ya que de no existir, hubiera agotado su mandato y se habría presentado a su reelección.

Según Díaz Ferrán, Rosell presentó unos 250 avales, mientras que entre Herrero y Banegas -que han acusado a la actual dirección de la CEOE de no ser parcial durante el proceso electoral- unos 70.

Para Díaz Ferrán esas acusaciones son "infundadas" porque "esta casa ha sido absolutamente imparcial" en el proceso electoral y "lo seguirá siendo mañana".

Respecto a la candidatura conjunta de Herrero y Banegas, explicó que, a pesar de que ambos la anunciaron la semana pasada, hoy es cuando ha sido comunicada a la CEOE en una llamada telefónica, algo que no le ha parecido "lógico".

Preguntado si la CEOE tiene que ser "refundada", como propone Herrero, Díaz Ferrán respondió que la patronal está "fundada y refundada" y debe seguir con sus "cuatro verdades: unidad, independencia, transparencia y trabajo en equipo".

En cuanto a qué número de vicepresidentes debe tener, reconoció que la CEOE puede tener menos, pero que él considera correcto los 21 actuales, porque deben existir responsabilidades concretas.

De lo que no quiso hablar es de si ha recibido presiones por parte del Gobierno para que firmara la reforma laboral, aunque sí lamentó las "críticas feroces" que recibió, cuando la negativa de los patronos fue una decisión colegiada de sus órganos de dirección.

Dijo desconocer si su sustituto le nombrará presidente de honor de la CEOE, como es tradición y como él hizo con José María Cuevas, pero consideró que si así fuera, sería una opción que estudiaría.

Lo que sí tiene claro es que su futuro pasa por seguir siendo empresario y que "morirá con las botas puestas" porque lo lleva en la "sangre".

Aunque precisó que tiene que ocuparse de los problemas de sus antiguas empresas, en referencia a Air Comet o Viajes Marsans, ambas en concurso de acreedores y en manos de otro dueño, añade que seguirá con su actividad empresarial porque es "compatible ser empresario con buscar las mejores soluciones para todos".

Si no hay empresarios, España no logrará salir de la crisis, pronosticó Díaz Ferrán, quien aprovechó para emplazar a los gobiernos a que creen el marco adecuado para que las empresas se puedan desarrollar.

"Sin empresas no hay país", avisó Díaz Ferrán, quien exigió al Gobierno central que ponga en marcha las reformas necesarias para salir de la crisis, entre las que citó la laboral, la de las pensiones, la energética y la de la educación.

Por ello, espera que la reforma de las pensiones, que ve "necesaria e imprescindible", se haga en los plazos que se ha marcado el Gobierno (el Ejecutivo ha anunciado para el 28 de enero la presentación de su proyecto de ley, tras conocer a finales de este mes las recomendaciones del Pacto de Toledo).

La mejora de la situación económica depende de que el Ejecutivo gobierne "adecuadamente", sostuvo Díaz Ferrán, quien cree que 2011 seguirá siendo un año "difícil" por el coste extra que supondrá refinanciar la deuda pública y que cifra en unos 3.000 ó 4.000 millones.

Debido a que, en su opinión, los empresarios están trabajando "más" y desarrollando al "máximo la imaginación" emplazó a los sindicatos a que "arrimen el hombro" y rechazó que quieran convocar una nueva huelga general en enero, tras la del 29 de septiembre.

Es un "despropósito" porque España no está para huelgas y porque la anterior sólo fue secundada donde hubo "piquetes coactivos".