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Un diente y dedos perdidos de Galileo se exponen en Florencia

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Un diente, un pulgar y otro dedo cortado del cuerpo del famoso científico italiano Galileo, que murió en 1642, se exponen esta semana en Florencia después de que un coleccionista de arte los encontrara por casualidad el año pasado.

Las partes del cuerpo, junto con otro dedo y una vértebra, fueron cortadas del cadáver de Galileo por científicos e historiadores durante una ceremonia de entierro 95 años después de su muerte.

"Los laicos y masones que asistían a la ceremonia pensaron que deberían tener algún recuerdo del cuerpo de Galileo", dijo en una entrevista con Reuters Paolo Galluzzi, director del Museo Galileo de Florencia.

"Pensaban que tener un pedazo de este hombre habría sido un homenaje a su tradición", agregó.

Los restos, junto con dos telescopios, un compás y una gran cantidad de instrumentos diseñados por Galileo, son la atracción principal del restaurado y renombrado Museo Galileo, que reabrirá el 10 de junio tras dos años de trabajos de renovación.

Alberto Bruschi, un reconocido coleccionista de arte de Florencia, los compró sin saberlo, junto con otras reliquias religiosas en octubre pasado en una subasta, donde se vendían como objetos no identificados en un estuche de madera del siglo XVII.

Cuando Bruschi y su hija se dieron cuenta de que el busto de Galileo estaba encima de la caja y leyeron un libro de Galluzzi que documentaba cómo partes del cuerpo del científico habían sido cortadas en su entierro, se pusieron en contacto con el museo.

Ensayos y estudios confirmaron que habían encontrado los restos perdidos de Galileo.

Galileo Galilei, nacido en Pisa en 1564, está considerado como uno de los padres de la ciencia moderna debido a sus estudios de física, matemáticas y en particular de astronomía, donde su obra permitió importantes avances en el desarrollo del telescopio.

95 años después de su muerte, las autoridades eclesiásticas se negaron a permitir que Galileo fuera enterrado en tierra sagrada por sus investigaciones y su teoría de que era el Sol y no la Tierra el centro del universo, contraria a las enseñanzas de la Iglesia Católica.

Su cuerpo yace ahora en la Iglesia de Santa Croce en Florencia, frente a la tumba de Miguel Ángel.

"Mi deseo es que en algún momento los dedos y el diente se pongan junto a él en su tumba", dijo Bruschi.

"De esa manera, si un día se levanta, estará en una sola pieza", agregó