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¿Cuál es la diferencia entre probióticos y prebióticos?

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El término probiótico es relativamente moderno. Etimológicamente deriva del griego y significa 'a favor de la vida'. En la actualidad, se utiliza para designar microorganismos que al ser ingeridos tienen efectos beneficiosos para la salud, tanto para los seres humanos como para los animales.

Las primeras referencias que se pueden encontrar sobre los probióticos se remontan a principios del siglo pasado y fueron descritas por IlyaMetchnikoff (científico ruso, premio Nobel y profesor del Instituto Pasteur en París) quien postuló que las bacterias ácido lácticas ofrecían beneficios para la salud. Además, sugirió que la 'autointoxicación intestinal' y el envejecimiento por el paso del tiempo podrían suprimirse o al menos retrasar sus efectos mediante la modificación de la microbiota intestinal a través de los alimentos. Finalmente, este científico indicó que una dieta con leche fermentada por una bacteria, a la que denominó 'bacilo búlgaro', podría ejercer este efecto beneficioso.

Los probióticos afectan beneficiosamente al organismo y mejoran la salud

Más adelante, Henry Tissier aisló por primera vez una bifidobacteria de un lactante alimentado con leche materna, a la que denominó Bacillus bifidus communis. Tissier indicó que las bifidobacterias desplazan a las bacterias que provocan la diarrea, por lo que recomendó su administración a lactantes que padecían este síntoma.

En 1917, el profesor alemán Alfred Nissle aisló una cepa no patógena de Escherichia coli de las heces de un soldado de la Primera GuerraMundial que no había desarrollado enterocolitis durante un brote grave de shigelosis. En esa época, los trastornos del tracto intestinal frecuentemente eran tratados con bacterias no patógenas viables, con la intención de modificar la microflora intestinal. Esa cepa es uno de los ejemplos.

La palabra probiótico no se acuñó hasta 1965 por Lilly y Stillwell y se definió como el factor de origen microbiológico que estimula el crecimiento de otros organismos. La OMS los califica como microorganismos vivos que, cuando son administrados en cantidad adecuada, confieren un efecto beneficioso sobre la salud del huésped. En base a la evidencia se puede decir que los probióticos afectan beneficiosamente al organismo y proporcionan un mejor estado de salud y bienestar y/o reducen el riesgo de enfermedad.

Los prebióticos tienen similar finalidad, aunque su mecanismo sea diferente

Es necesario recordar que los microorganismos han de estar vivos y que las dosis deben ser apropiadas para obtener los efectos deseados bien en forma de alimento o como preparación farmacéutica. La conservación es muy importante.

Los prebióticos se definen en general como ingredientes no digestibles de los alimentos que afectan beneficiosamente al huésped estimulando selectivamente el crecimiento y/o la actividad de una de las especies de bacterias que están ya establecidas en el colon, o de un número limitado de ellas, y por consiguiente mejoran la salud del huésped. Constituyen un grupo distinto a los probióticos aunque esencialmente tienen la misma finalidad que los probióticos, es decir, mejorar la salud del huésped mediante la modulación de la flora intestinal, a pesar de utilizar un mecanismo diferente.

Los prebióticos se utilizan habitualmente como ingredientes de alimentos, en galletas, cereales, chocolate, cremas de untar y productos lácteos, por ejemplo. Los prebióticos conocidos comúnmente son: oligofructosa, inulina, galacto-oligosacáridos, lactulosa y oligosacáridos de leche materna.

Por ejemplo, la fermentación de oligofructosa en el colon da lugar a un gran número de efectos fisiológicos, incluyendo el aumento del número de bifidobacterias, la absorción de calcio y del peso fecal, además del acortamiento de la duración del tránsito gastrointestinal y la reducción de los niveles de lípidos en sangre. El aumento de bifidobacterias colónicas es beneficioso para la salud humana, ya que promueve la producción de compuestos que inhi-ben a patógenos potenciales, con lo que se disminuye el riesgo de in-fección y determinados factores de inflamación.