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Diferentes objetivos se citan en la cumbre alimentaria de Madrid

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Por Itziar Reinlein

"Seguridad Alimentaria para Tod@s" es el lema de la minicumbre que reúne en Madrid a un centenar de países y organizaciones internacionales, civiles y humanitarias, aunque será difícil que el resultado final contente a todos.

Unos ven una división clara entre los objetivos de la FAO, centrada en la agricultura, y el Programa Mundial de Alimentos, y particularmente UNICEF, que buscan más soluciones para los problemas inmediatos. Otros ven una presencia muy poderosa de las grandes empresas transnacionales de semillas y fertilizantes que buscan beneficiarse de las alianzas internacionales contra el hambre, que amenaza a mil millones de personas en todo el mundo, y buscan protección.

Una reunión como la de Madrid es una ensalada de siglas detrás de las cuales se encuentran organismos y organizaciones muy dispares que abordan el problema del hambre en el mundo desde flancos distintos.

Médicos sin Fronteras(MSF) es una organización de intervención en emergencias que participa en la minicumbre alimentaria de Madrid con un objetivo muy concreto: que la desnutrición infantil sea una prioridad en la agenda mundial.

"Está muy bien que se pongan en marcha medidas políticas a medio y largo plazo para mejorar las posibilidades de los agricultores, pero no se pueden olvidar las necesidades inmediatas", dijo Carlos Ugarte, de MSF, a Reuters.

"Porque el hecho cierto y crudo es que a medianoche habrán muerto 10.000 por desnutrición. Y que 5 millones de niños mueren cada año como consecuencia directa de la malnutrición", dijo.

MSF se ha unido a Acción contra el Hambre para intentar conseguir 3.000 millones de euros anuales con los que se acabaría con la desnutrición aguda en todo el mundo, que afecta a 55 millones de niños, y un único mecanismo de apoyo técnico y financiero parecido a los que abordan la lucha contra la malaria y el sida.

GRANDES MULTINACIONALES

Las organizaciones campesinas presentes en el foro son escépticas, pues temen que las grandes empresas multinacionales de las semillas y los abonos están detrás de las campañas mundiales alimentarias.

"Han estado vendiendo el modelo de revolución verde para solucionar el problema del hambre", dijo Lidia Senra, una agricultora gallega, representante de Vía Campesina Europa, a Reuters.

"He visto una presión fuerte de las empresas de semillas y fertilizantes y supongo que después vendrán los pesticidas", dijo, añadiendo que en Europa cada minuto desaparecen tres explotaciones agrícolas.

"Hay un interés muy fuerte de utilizar el dinero para ayudar a resolver el problema del hambre para que las empresas puedan vender sus semillas y fertilizantes, que además requerirán un nivel importante de pesticidas porque estamos hablando de semillas que no están adaptadas para nada donde van a ser plantadas", dijo.

Para su organización, la solución al problema del hambre en el mundo pasa por una soberanía alimentaria y que cada país pueda decidir sus políticas agrarias.

"Pedimos que los países puedan protegerse de las importaciones que destruyen las producciones locales", dijo.

"Por qué no empezamos a hablar de regular los mercados y de poner leyes que impidan la especulación de los alimentos", afirmó.

Un miembro de la Federación Sindical Mundial (FSM), que representa a 65 millones trabajadores, dijo durante una mesa redonda sobre una mayor participación de las entidades privadas y la sociedad civil que si se trataba sólo de recaudar dinero bastaba con reducir tan sólo un 10% del presupuesto de la OTAN para conseguir 100.000 millones de dólares.

La Declaración de Madrid con la que culminará la reunión de alto nivel de dos días, que clausuran el martes el secretario general de la ONU, Ban Ki- moon, y el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, determinará si se ha avanzado realmente hacia una alianza mundial sobre alimentación y agricultura.