Público
Público

Dificultades en el Gobierno paquistaní para tomar decisiones tras la dimisión de Musharraf

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Los líderes de la coalición del Gobierno en Pakistán aplazaron hoy la toma de decisiones importantes tras la dimisión ayer del presidente Pervez Musharraf y se emplazaron a reunirse de nuevo dentro de tres días.

Dirigentes de los cuatro partidos mantuvieron un encuentro infructuoso de más de cinco horas en el que no consiguieron llegar a un acuerdo sobre la restauración de los jueces destituidos por Musharraf en 2007, a pesar de que ya se habían comprometido a rehabilitarlos "inmediatamente" después de su salida del poder.

En un comunicado, el Partido Popular de Pakistán (PPP), principal fuerza del Gobierno, se limitó a señalar que durante el encuentro "se discutieron asuntos relacionados con el fortalecimiento de la democracia y la estabilidad política" tras la renuncia de Musharraf.

La alianza aplazó la decisión de rehabilitar a los magistrados hasta que se produzca una nueva reunión cuatripartita.

Según el comunicado, los socios minoritarios del Ejecutivo pidieron tiempo al PPP de Asif Zardari, viudo de Benazir Bhutto, y a la Liga Musulmana-N (PML-N) de Nawaz Sharif para discutir en el seno de sus formaciones la restitución de los magistrados.

"Dijeron que necesitan tres días para sopesar el acuerdo entre los dos grandes socios de Gobierno, el PPP y la PML-N, sobre la restauración de los jueces", precisó la fuente.

Fueron las desavenencias entre el PPP y la PML-N sobre este asunto las que desencadenaron la ruptura del Gobierno el pasado mes de mayo, cuando los ministros de la Liga abandonaron sus cargos para presionar al partido de Zardari.

El portavoz de la PML-N, Sidiq Faruq, explicó a Efe que su formación "quiere que los jueces sean rehabilitados pronto", pero desmintió que haya lanzado un "ultimátum" al PPP, como interpretó la prensa paquistaní.

Los socios de Gobierno también departieron sobre el sucesor de Musharraf y sobre el futuro del ex presidente, a quien la Liga de Sharif quiere que se procese.

El PPP se ha mostrado esquivo con las pretensiones de la Liga, que sospecha que se le ha ofrecido una "salida segura" a Musharraf a cambio del exilio.

El ministro de Justicia, Faruq Naek, negó hoy que la renuncia de Musharraf sea fruto de un acuerdo, según la agencia oficial APP.

"El ex presidente ha dimitido por su propia voluntad", dijo Naek, quien consideró un sinsetido presentar al Parlamento el pliego de cargos que se había elaborado contra Musharraf una vez ha dimitido.

Con o sin acuerdo, tanto la prensa como la ciudadanía han visto con buenos ojos el abandono de Musharraf.

El 63 por ciento de los paquistaníes se alegran de su dimisión y el 65 aboga por que sea procesado, según un sondeo de la filial paquistaní de Gallup difundido hoy.

Tan sólo un 15 por ciento de los encuestados considera negativa la marcha del que fue su líder durante casi nueve años y un 55 confía en que el país mejore tras su marcha.

"Éste era el momento que la amplia mayoría de la clase política esperaba", clamó en su editorial el rotativo "Dawn", que hizo un llamamiento al Gobierno para que se enfrente "a los problemas más acuciantes que atraviesa la nación" y no se enzarce en uno de sus "regateos eternos" con el relevo de Musharraf.

El analista Ejaz Haider, del rotativo "Daily Times", alertó de que pronto resurgirán las muchas desavenencias entre los dos principales socios del Ejecutivo, antiguos enemigos obligados a entenderse tras las elecciones de febrero.

"En próximos días se verá el conflicto en torno a la designación de un candidato (a presidente)... pero esto es sólo la punta del iceberg. Hay mucho más" que los separa, constató.

Además de la aguda crisis económica, la violencia integrista que no cesa reclama la atención urgente de un Gobierno que ha estado prácticamente inoperativo desde su formación a mediados de marzo.

Un nuevo atentado suicida se llevó hoy la vida de 30 personas en un hospital de Tank, en la Provincia de la Frontera del Noroeste.