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Dios y "el diablo" se citan en el Rock in Rio

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Una congregación cristiana predicó hoy la "reconciliación con Dios" a las puertas del Rock in Rio, a los miles de rockeros que abarrotaron este festival en el día dedicado al "heavy metal", una música a veces tachada como demoníaca por algunos grupos religiosos.

Los miembros del grupo evangélico repartieron sus folletos con propaganda cristiana entre los cientos de miles de asistentes, en su mayoría vestidos con camisetas negras con el nombre de bandas de rock pesado, los habituales dibujos de calaveras y otras alusiones a la muerte, típicas en la iconografía del "heavy metal".

Metallica, Slipknot, Motörhead y Sepultura eran las principales bandas que copaban el cartel de este tercer día del Rock in Rio, un festival que comenzó el pasado viernes en su regreso a la ciudad brasileña que le da nombre después de una década de peregrinación entre Lisboa y Madrid.

Las únicas fechas dedicadas al rock duro fueron el día de hoy y el domingo de la semana que viene, coincidiendo con la clausura, así que los "metaleros" aprovecharon para tomar por primera vez el enorme recinto llamado Ciudad del Rock, ubicado a la orilla de una laguna en el barrio carioca de Barra da Tijuca.

Nada más pasar las puertas de acceso, entre una marea vestida de negro, un trío de brasileños barbudos, con camisetas de Kiss y Iron Maiden, los brazos tatuados y varios "piercings" y pendientes perforando orejas, nariz y labios, se fotografiaron con el escenario principal al fondo, al grito de "rock and roll".

Este escenario fue territorio del pop, la samba y el pop-rock en los dos primeros días de fiesta y hoy lucía un ambiente completamente opuesto.

El público de hoy es por lo general más adulto, con el denominador común de la vestimenta negra y las ganas de saltar y bailar sin control con los ritmos pesados de las guitarras y las baterías enfurecidas de los rockeros.

Para llegar al recinto, los cerca de 100.000 asistentes tuvieron que sortear decenas de letreros con mensajes cristianos apostados en la principal avenida del barrio, en los que se cuestionaba el propio lema del festival "por un mundo mejor", al que se oponía un lacónico pero elocuente "solo Jesús".

Los folletos distribuidos por los evangélicos definían a Jesús como "el mayor guitarrista del mundo", que "cargaba con dificultad una pesada guitarra de madera en formato de cruz hasta lo alto de una roca llamada Calvario".

"Jesús tocó una música para el mundo con el nombre Reconciliación con Dios. Él dedicó esa canción a mí y a ti. Escúchala y saca el mejor provecho de su letra para tu vida", reza el folleto, con el que los evangélicos intentaron cautivar a las hordas de "metaleros".