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Los diputados franceses abren el debate sobre la ratificación del Tratado de Lisboa

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La Cámara de los Diputados abrió esta noche el debate sobre el proyecto de ley que autoriza a Francia a ratificar el Tratado de Lisboa, el cual reemplaza a la Constitución que los votantes franceses rechazaron en un referéndum en 2005.

El debate, que se abrió con una intervención del ministro de Exteriores, Bernard Kouchner, en defensa del tratado, culminará mañana con una votación cuyo desenlace positivo se da por sentado.

El jueves por la noche, el Senado examinará el proyecto de ley de ratificación, con lo que a más tardar el viernes el texto quedará definitivamente aprobado.

Francia pasará así la página de la victoria del "no" en el referéndum de 2005, que sumió a la Unión Europea en una crisis y una parálisis institucional.

El Tratado de Lisboa, firmado por los líderes de los 27 países de la Unión Europea el pasado 13 de diciembre en la capital portuguesa, reemplaza a la fallida Constitución, que fue rechazada por los votantes franceses y holandeses en sendos referendos en 2005.

Hoy, tras la aprobación por el Consejo de Ministros del proyecto de ley de ratificación del Tratado de Lisboa, el portavoz del Gobierno francés, Laurent Wauquiez, dijo que ese texto es un "paso histórico" y "un gran éxito para Europa, pero también para Francia", que "asumió sus responsabilidades".

Después de participar en la "crisis profunda" en la que el "no" a la Constitución sumió a Europa, Francia "hoy contribuye a desbloquearla por lo alto" con el Tratado de Lisboa, recalcó.

Durante su campaña al Elíseo, el ahora presidente francés, Nicolas Sarkozy, abogó por un tratado "simplificado" para sacar a la UE de la parálisis causada por el rechazo del proyecto constitucional y prometió que sometería el nuevo texto al Parlamento para su ratificación, en lugar de convocar una consulta popular.

Hoy, en Consejo de Ministros, Sarkozy recalcó que Francia estará entre los cinco primeros países de la UE en ratificar el tratado.

Hace dos días, las dos cámaras del Parlamento reunidas en congreso en Versalles (afueras de París) aprobaron la revisión de la Carta Magna francesa, necesaria para la ratificación del tratado.

La abrumadora mayoría de los legisladores del partido conservador gobernante UMP de Sarkozy votará a favor del texto, mientras que los socialistas siguen divididos sobre Europa desde la campaña del referéndum de 2005.

El jefe del grupo del Partido Socialista en la cámara, Jean-Marc Ayrault, ha pronosticado que "una mayoría" de los diputados de esta formación votará a favor de la ratificación, por la que se pronunció hace meses la dirección del PS.

Más de un centenar de diputados y senadores del PS votaron en contra de la revisión constitucional en Versalles, haciendo caso omiso de la consigna de abstención preconizada por su dirección para marcar el desacuerdo con la decisión de Sarkozy de hacer ratificar el tratado por el Parlamento, en vez de convocar un referéndum.

El PS iba a defender esta noche, sin posibilidad de éxito, una moción para pedir una consulta popular sobre el texto.

Figuras del "no" a la fallida Constitución en el bando socialista, como el ex primer ministro Laurent Fabius, han anunciado que se abstendrán en la votación sobre la ratificación.