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La dirección del PP resta valor a las actas oficiales del partido en Valencia

Cospedal desautoriza la versión del Comité Ejecutivo valenciano y reitera que Costa está destituido

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El pulso que mantienen la dirección nacional del PP y su filial valenciana por las implicaciones de Ricardo Costa en el caso Gürtel vivió ayer su enésimo capítulo. La secretaria general de los consevadores, María Dolores de Cospedal, recalcó que Costa, a diferencia de lo que sostienen las actas del Comité Ejecutivo Regional del PP de la Comunidad Valenciana (PPCV) del pasado día 13, ha dejado de ser el secretario general de la formación. ¿Su argumento? Que el documento no es todavía firme y que, para la dirección nacional, lo que vale es la información que les trasladó Francisco Camps.

Para añadir más confusión, el presidente valenciano sorprendía con unas declaraciones en las que aseguraba que dichas actas 'se están cumpliendo en todos sus extremos'. Y, a última hora de la tarde de ayer, Ricardo Costa seguía figurando como secretario general del PP valenciano en la web oficial del partido.

La secretaria general sostiene que 'no son firmes' las actas del PP de Valencia

De acuerdo con el documento que da cuenta de la reunión del Comité Ejecutivo valenciano, desvelado ayer por El Mundo, Costa planteó que, en el supuesto de que la dirección nacional realizase una investigación interna sobre su gestión, él se apartaría de forma voluntaria y temporal de la secretaría general.

La propuesta de Costa fue aceptada por el Comité Ejecutivo valenciano, que en ningún momento votó su destitución. Pero la dirección nacional del PP se niega a abrir una investigación interna y se ha limitado a citarlo ante el Comité de Garantías.

Camps asegura que lo acordado se cumple 'en todos sus extremos'

En todo caso, el Comité Ejecutivo Regional es el único órgano con capacidad para destituir a Costa como secretario general del PPCV.

Ante esta situación, Cospedal optó por negar valor a lo aprobado en Valencia, con el argumento de que las actas oficiales 'no son firmes' y 'todavía no tienen ninguna definición'. Y añadió que, dado que dichas actas no se aprobarán con carácter definitivo hasta la próximo reunión del Comité Ejecutivo Regional, la dirección nacional prefiere fiarse de la información de 'primera mano' que les transmitió Camps y no estar pendiente de 'la burocracia'.

Partiendo de esta base, De Cospedal fue cuestionada sobre si otorgaba más valor a la palabra de un presidente regional que a las decisiones de un Comité Ejecutivo. Intentó salir del lío señalando que 'cuando el acta se aprueba definitivamente, es cuando se puede llamar acta; hasta entonces, ni siquiera lo es'.

La situación en la que quedó Ricardo Costa después del Comité Ejecutivo del pasado 13 de octubre es un misterio a día de hoy. Esa misma noche, la dirección nacional y el PPCV emitieron comunicados contradictorios al respecto. Y la confusión continúa.

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, no quiso pronunciarse ayer sobre el cruce de versiones contradictorias. Preguntada en una rueda de prensa, mantuvo que ella no entraba 'en nada más de morbo y de cotilleo'.

Por su parte, el presidente provincial del PP y de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, aseguró ayer que 'cuando se produce un lío de este tipo en alusión al caso Gürtel, siempre hay alguien que paga la china y, en este momento, le ha tocado a Ricardo Costa'.

Costa, la primera víctima política que se ha cobrado el caso en la Comunidad Valenciana, ha sido señalado en un informe de la Brigada de Blanqueo de Capitales como uno de los presuntos responsables de la financiación ilegal del partido.