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El discurso agresivo de Rubalcaba choca con un Rajoy sin propuestas

Los candidatos sólo coinciden en la lucha contra el terrorismo. Rajoy se centra en el desempleo y en el gasto de la Administración, pero no detalla cómo solucionarlo. Rubalcaba asedia con preguntas e interrupciones el discurso d

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Quinto debate en la historia de España entre candidatos a presidir el Gobierno. Ambos tienen barba, no han ganado nunca unos comicios y han sido vicepresidentes. Uno, Alfredo Pérez Rubalcaba, se sitúa a la izquierda. Mariano Rajoy, a la derecha. Con una ventaja incontestable, el líder del PP afronta el 'cara a cara' con todas las velas de su barco soplando a favor. Poco más puede ganar El aspirante socialista lo tiene todo en contra. No tiene nada que perder.

Rajoy y Rubalcaba han llegado puntuales al Palacio Municipal de Congresos. El primero, a las 21.02, un minuto antes de lo previsto. El candidato del PSOE ha llegado puntual a las 21:13 horas, como estaba previsto. Ambos, con corbatas azules.

Rajoy ha arrancado el debate rindiendo homenaje al último soldado muerto en Afganistán. En un discurso de dos minutos, que ha leído de principio a final, se ha centrado en la crisis y en vender la idea de el PP es la solución.

En sus dos minutos, Rubalcaba no ha leído ni una sola línea y ha defendido que en las elecciones se juega el modelo de España que se quiere tras el 20-N. Sin obviar la crisis, ha propuesto un pacto por el empleo, reorientar la economía y garantizar la seguridad de los españoles en materias de educación, sanidad o protección al desempleo.

Metidos de lleno en el debate, el primer tema que se ha abordado ha sido la crisis. Rubalcaba ha reconocido los errores cometidos por el Gobierno, por ejemplo a la hora de reconocer la llegada de la crisis. 'Hay que tomar decisiones distintas', ha defendido el candidato socialista, al tiempo que apostado por que el Banco Central siga rebajando los tipos de interés y que Europa lance un gran plan de inversiones.

Rajoy ha tardado apenas unos minutos en desgranar las cifras de paro: los cinco millones de desempleados, las familias que tienen a todos sus miembros en paro, la caída de la renta per cápita y las dudas que sobrevuelan sobre la economía, una materia que, a su juicio. 'no han gestionado bien.

Al cuarto de hora Mariano Rajoy había leído sus papeles al menos medio centenar de veces. Rubacalba no llegaba a las diez. Del mismo modo, el socialista ha ofrecido cuatro propuestas concretas y el líder de la derecha ninguna.

En unos de los primeros rifirrafes del debate, Rubalcaba ha insistido a Rajoy que le respondiense si va a bajar la prestación por desempleo, tal y como, ha asegurado, afirma el programa del PP. Rajoy ha dicho que no, y a acusado al socialista de 'mentir' por asegurar que lo hará. Rajoy ha matizado que propone adoptar un fondo de capitalización por despido —el denominado modelo austríaco—, pero ha hecho hincapié en que no recortará el seguro frente al paro.

Rajoy ha arrancado el capítulo defendiendo las ayudas a los dependientes, pese a que su partido ha boiocoteado en muchas de las comunidades donde gobierna, como Madrid, todas las políticas dedicadas a este fin. Con todo, el líder de los conservadores ha dado un giro a su discurso para, incluso en esta materia, hablar del paro. Sólo con la creación de empleo se pueden sostener servicios públicos como las pensiones, la sanidad o la educación, ha defendido Rajoy.

Para garantizar las políticas sociales es necesaria una 'buena gestión de la economía', ha añadido, al tiempo que ha atribuido la reducción de ingresos del Estado a una mala gestión de la economía que, además, 'ha obligado a hacer los mayores recortes sociales de la democracia'.

Rubalcaba ha defendido la sanidad y la educación, por este orden, como 'lo más importante para los ciudadanos'. 'Mi objetivo es mantener y preservar la sanidad pública', ha dicho pese a reconocer que tiene problemas de financiación.

Entre las mayores preocupaciones de Rubalcaba, como ha reconocido, se sitúa la paulatina privatización de la sanidad, algo que ya ha sufrido 'el sistema educativo'. El candidato socialista ha defendido financiar la sanidad pública y hacer un sistema de conciertos.

Frente a los argumentos de Rubalcaba, Rajoy ha echado en cara que el Ejecutivo de Zapatero haya reducido un 8% la inversión en sanidad, y el socialista le ha replicado que en el programa electoral de los conservadores no figura ni una sola línea a la financiación de la sanidad pública. 'Con ustedes la sanidad y la educación pública no están garantizadas', ha zanjado Rubalcaba.

En materia de pensiones, Rajoy ha aprovechado el 'cara a cara' para asumir uno de sus pocos compromisos políticos: 'Anuncio aquí que yo no voy a congelar las pensiones de los pensionistas y que voy a cumplir la ley que aprobamos en el 98. No engañaré como hicieron ustedes a los pensionistas en esta legislatura', ha proclamado.

'Ya sé que no estaba en su ficha, pero me gustaría saber si va a quitar el recurso sobre el matrimonio homosexual', le ha preguntado Rubalcaba a Rajoy. Éste le ha dicho que no piensa retirar el recurso de la ley presentado ante el Tribunal Constitucional: 'Quiero hablar de los homosexuales, y no hablo de este tema porque no está en mi proyecto, tenemos presentado un recurso en el Tribunal Constitucional', ha dicho sin decir.

El discurso final de ambos candidatos ha sido un compendio del 'cara cara'. Mientras Rajoy pedía el voto para su partido en las elecciones del 20-N mirando casi medio centenar de veces sus papeles, Rubalcaba se ha postulado para llegar a la Moncloa sin leer ni una sola vez sus notas.