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Djokovic regresa a la cancha y devuelve a Serbia esperanza de clasificarse

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El líder del equipo serbio de tenis, Novak Djokovic, ausente en la primera jornada de los octavos de final de la Copa Davis frente a Rusia, reapareció hoy en la cancha para ganar el partido de dobles, tras lo cual Serbia recortó las distancias a un punto.

El ganador del Abierto de Australia, Djokovic, y su compañero Nenad Zimonjic, el también campeón de ese torneo en dobles mixtos, formaron un dúo excelente que derrotó a los rusos Mijaíl Youzhny y Dmitri Tursúnov en tres sets: 6-3, 7-6 (6) y 7-6 (5).

Todo indicaba que el capitán de Rusia, Shamil Tarpíschev, apostó por conseguir la clasificación a cuartos de final ya en la segunda jornada, pues sustituyó en dobles a Marat Safin por Youzhny, quien ayer mostró su buena forma al vencer a Zimonjic en cuatro sets.

El capitán de Serbia, Bogdan Obradovic, por su parte, convocó hoy Djokovic, quien casi no se entrenó en los últimos días a causa de un resfrío y ayer fue reemplazado en el último momento por Zimonjic.

La primera raqueta de Serbia y el gran experto de jugar en dobles exhibieron en el Small Sports Arena de Luzhnikí un tenis de clase y comprobaron que aún era pronto para "enterrar" a Serbia.

El dúo serbio ya en el primer set dejó claro que juega el todo por el todo y, además, expuso argumentos de peso para mostrar su superioridad.

El juego de los visitantes fue contundente: los serbios ganaron su servicio, rompieron el del rival, tras un remate mortal de Zimonjic, y otra vez sacaron provecho de su saque y sentaron una sólida base para ganar el primer set tras ese parcial 3-0.

Los rusos lograron aprovechar el servicio de Youzhny, pero los serbios también ganaron el suyo; Yuzhny y Tursúnov otra vez recortaron la distancia en su saque, pero Djokovic y Zimonjic la restablecieron con calma (2-5).

Los últimos dos juegos de la primera manga no cambiaron el balance de fuerzas en la pista, pues ambas parejas se aprovecharon de sus respectivos saques y se fueron al descanso con el 6-3 a favor de Serbia.

Los rusos, conscientes de que ya empezaba a "oler a quemado", entraron en el segundo set movilizados al máximo y decididos a cambiar a su favor el rumbo del partido, pero los serbios tenían con qué responder y lo mostraron con éxito.

Los espectadores que casi llenaron las gradas del pabellón de Luzhnikí fueron testigos de una lucha sin cuartel, en la que ninguno de los dos rivales en ningún momento aceptó la rendición.

En la segunda manga de este vibrante partido ha habido todo lo que añade la atracción al tenis: los saques directos a cargo de los cuatro protagonistas del espectáculo en la cancha, jugadas finas a corta distancia y, como no, errores "infantiles", inevitables en un duelo de tan alta tensión.

Ninguno de los rivales logró romper el servicio en el segundo set que lógicamente terminó en empate (6-6) y tuvo su desenlace en el "tie-break".

Los serbios fueron superiores en este componente y tras ganar el parcial (8-6) aumentaron a 2-0 su ventaja tras las dos primeras mangas.

El tercer set fue una réplica del segundo, quizás más espectacular todavía, porque los rusos lograron ponerse por delante en el undécimo juego después de romper el servicio de los serbios (6-5).

Sin embargo, Djokovic y Zimonjic, en seguida restablecieron el equilibrio con una convencida rotura del servicio de Tursúnov.

El segundo "tie-break" de este partido, con valor de triunfo para los serbios, y sin derecho a error para los rusos, los visitantes aprovecharon al cien por cien, mientras que un tiro de Youzhny fuera de la cancha le costó a Rusia una derrota.