Publicado: 28.08.2014 14:40 |Actualizado: 28.08.2014 14:40

Las doce 'roucadas' de un cardenal apocalíptico

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El cardenal Antonio María Rouco Varela siempre está en la foto. Se mire por donde se mire a través de la cámara, tiene esa capacidad de situarse allí, en el centro del acto, y saludar al poder, terrenal y político. Es como Wally, en versión eclesial.

Siempre en primera línea, y siempre exhibiendo sus poderes ante sus homólogos: los ‘kikos', que lo han seguido cual estela de cometa allí donde haya un acto de masas y se precise enseñar músculo espiritual.

Pero el poderoso arzobispo de Madrid perdió fuerza con la llegada del Papa Francisco. Hasta el punto de que se enteró por la prensa del nombre de su sucesor al frente de la diócesis de Madrid: Carlos Osoro, actual vicepresidente de la Conferencia Episcopal.

Hasta la llegada del nuevo papa, Rouco era quien mandaba con mano férrea en Madrid, y en los nombramientos de los obispos. Rouco se enteró el pasado 26 de julio, al día siguiente de que estuviera en la ofrenda de Felipe VI en Santiago de Compostela, donde estuvo en primera fila, bajo el paraguas de que era el eclesiástico de mayor rango. El Papa le envió al nuncio, el arzobispo Fratini, quien agradeció sus servicios y aceptó la jubilación del actual presidente de la Conferencia Episcopal. Él aspiraba a seguir hasta 2015.

Sus ‘roucadas' pasarán a la historia. Son fruto de una visión numantina de la religión y de España como reserva espiritual de occidente. Ese pie en pared del cardenal, exigente de una "nueva evangelización" a golpe de púlpito y de Boletín Oficial del Estado (BOE), ha aportado grandes momentos de estupor e indignación a la sociedad. He aquí una docena:

1.- Echó a desahuciados de la catedral de La Almudena. Ocurrió a finales de junio de 2012. Al cardenal Rouco no le tembló la mano a la hora de llamar a la Policía para que desalojara a un grupo de personas que se había encerrado en la Catedral de la Almudena  para llamar la atención sobre "la gran estafa hipotecaria" y el drama social de los desahucios.

Meses más tarde, cuando ya el drama se había extendido como un cáncer y ocupó las portadas de los telediarios ya que una mujer se había arrojado al vacío instantes antes de ser desahuciada, el cardenal pidió una solución "justa, equitativa y solidaria" al "angustioso" problema de los desalojos.

2.- La crisis económica es por "el olvido de Dios". Ni los bancos, ni las burbujas, ni la avaricia de los poderosos enriquecidos al amparo del BOE y de los favores políticos. Rouco defendió que la crisis se debe al "olvido de Dios". "Las causas no son de carácter exclusivamente económico ya que en su origen también hay causas de naturaleza ética, moral y espiritual". Con los recortes y ajustes puestos ya en marcha, pidió "espíritu de sacrificio" para afrontarlos.

3.- El 15-M está formado por jóvenes con ‘vidas rotas'. Llegó a explicar el movimiento de indignados del 15-M como fruto del "olvido de la tradición cristiana", que impacta en los jóvenes, "como estamos viendo estos días con el fenómeno del 15-M de la Puerta del Sol". Y como "no conocen a Cristo", "se encuentran con sus vidas rotas": si "las soluciones temporales y materialistas no funcionan, como no están funcionando, el fracaso está servido, y la rebelión también, y el desconcierto todavía más".

4.- Mirar en el interior, y no en el botellón. Rouco Varela cargó contra el botellón para señalar que los jóvenes españoles que lo practican deben volver su mirada al interior y a Dios porque "en el fondo de su alma" tienen una vida de amor y oración.

5.- Juan Carlos I, fuente de inspiración. Carta de felicitación de Rouco Varela dirigida al entonces rey con motivo de su 75 cumpleaños, allá por enero de 2013: "En un momento lleno de no pocas y serias dificultades de diverso orden, España puede encontrar en los años de vuestro reinado motivos de inspiración para mirar adelante con fortaleza"...

6.- Internet propaga fórmulas de vida "menos acorde a la dignidad humana". Internet y las redes sociales tampoco se libraron de sus críticas. Reconoce que son instrumentos "poderosísimos" para informar y comunicar acontecimientos mundiales, pero también propaga fórmulas de vida "menos acordes a la dignidad humana" que exponen a los jóvenes al "todo vale", a la vida "virtual" que ofrecen las redes sociales y a la "incertidumbre".

7.- El aborto y el matrimonio homosexual son "leyes injustas". Rouco está muy contento con la contrarreforma que pretende el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, frente a la "práctica permisiva del aborto". El arzobispo gusta de alertar sobre la cultura "postcristiana" que afecta a España, con una "crisis profunda" del matrimonio y la familia y los desafíos para la protección de la vida.

Y suele lamentarse del "egoísmo, que triunfa en la vida matrimonial y familiar de España tal vez como en ningún otro campo de las relaciones sociales", frente al que insta a combatirlo mediante la educación, la formación católica y la atención pastoral. Una familia "gravemente herida, en España y en el mundo, por el individualismo hedonista y el positivismo jurídico, a los que ha conducido el alejamiento de Dios y de la verdadera humanidad".

8.- Los gays en general. Al matrimonio homosexual, y a los gays en general, ha repartido estopa siempre que ha podido. Así, días después de que el Constitucional diera su visto bueno al matrimonio homosexual, Rouco abogaba por dar a todos los niños, "con efectividad jurídica y social", la seguridad de poder contar y vivir "con su padre y con su madre, en la medida de lo realmente posible". Asimismo, instaba a la unidad entre el padre y la madre y entre los padres y los hijos; la posibilidad de tenerlos y criarlos física, psicológica y espiritualmente, "en su dignidad de hijos de Dios".

9.- "Derecho primario e intocable" a estudiar religión en los colegios públicos. En la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero. Rouco acusó al Gobierno socialista de discriminar la asignatura de religión y calificó de "héroes" a los alumnos que la elegían en los colegios públicos. El "derecho a recibir formación religiosa en la escuela es primario e intocable, es anterior al Estado y no se puede privar ni recortar, ni en la escuela pública ni en la concertada", sentenció.

10.- "Rezamos para que los gobernantes tengan una conciencia moral". Ocurrió durante la presentación de la primera Encíclica del Papa Francisco, Lumen Fidei. A preguntas de los periodistas, Rouco destacó que la iglesia pide todos los domingos "para que los gobernantes acierten, para que su conciencia sea lo más afinada y moral y espiritualmente certera, lo más justa y más solidaria posible, pero de ahí no podemos pasar"

11.- "Posible ruptura de la unidad de España". Rouco Varela utilizó la inauguración de la CIII asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal, del pasado enero, para defender el derecho a la vida, la familia tradicional y la unidad de España, en referencia al debate soberanista catalán. Destacó el "agravamiento" del problema de la "posible ruptura de la unidad de España". Y alertó del "pobre" nivel intelectual del discurso público, afectado por el "relativismo y emotivismo".

12.- Guerra Civil. Otra vuelta de tuerca ocurrió en el funeral de Adolfo Suárez. Aprovechó la homilía para advertir a las autoridades que debían superar actitudes que "pueden causar" una guerra civil y que siguieran el ejemplo del expresidente y artífice de la Transición.

Esta frase apocalíptica, pronunciada en abril pasado, supuso el colofón de la era Rouco en el catolicismo español.


http://www.quoners.es/debate/Do-you-believe-in-the-total-separation-of-Church-and-State