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El dolor por un hermano muerto tiñe la última pieza de la trilogía de Lauwers

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Jan Lauwers y La Needcompany vuelven al Teatre Lliure para presentar por primera vez en España el espectáculo de teatro y danza "The deer house" (La casa de los ciervos), una historia que arranca con el dolor por la pérdida de un hermano, según ha explicado el artista visual y dramaturgo belga.

En dos únicas representaciones, el 2 y 3 de diciembre, Lauwers pone en escena a once actores y bailarines de la Needcompany, compañía que dirige, para representar un espectáculo de teatro y danza muy visual.

"The deer house" cierra la trilogía iniciada con "Isabella's Room", representada en el Lliure en octubre de 2005 y hace poco en el Festival de Otoño de Madrid, y "The Lobster Shop", estrenada en el Lliure en marzo de 2008.

En esta ocasión, Lauwers explica cómo, durante la cena de Navidad, una madre intenta vestir a su hija muerta.

De la tragedia surge la fábula de una familia desarticulada que cría ciervos y encuentra en la cotidianeidad la única arma contra la catástrofe.

La historia parte del hecho real sucedido a una de las actrices de la compañía, Tijen Lawton, cuyo hermano, fotógrafo de prensa, murió asesinado en Kosovo.

A partir de esa circunstancia, Lauwers empezó a crear "una historia, parte verdad, parte ficción, con una "serie de preguntas que nos planteamos los artistas", ha señalado.

Tijen Lawton interpretó en escena el dolor por el hermano muerto y esa dualidad perversa entre los sentimientos reales y los que debía mostrar en el escenario, esa dificultad para interpretarse a sí misma hizo que abandonara la obra hace unos meses.

Tras quedarse sin protagonista, la Needcompany, que no suele cambiar de intérpretes con facilidad, tuvo que buscarle a Lawton una sustituta y su papel está ahora interpretado por Eléonore Valère, una bailarina que no había hecho de actriz antes y que nos "alivió de esa sensación de dolor y dio otro enfoque a la obra", según Lauwers.

"Con esta obra queremos dar la mano al público porque estamos hablando de cosas serias -ha puntualizado Lauwers-, pero también estamos mostrando arte y energía".

Con la finalidad de establecer una relación con cada uno de los espectadores, Lauwers crea unas obras que parecen improvisadas, pero no lo son, y en las que hay diversos puntos o elementos de atención "en equilibrio".

Espectáculo en inglés, francés y holandés con subtítulos en catalán, quiere mostrar en las tablas que "el rol del artista en la sociedad es como el papel que jugó Goya en la suya, de contrapunto de lo que es oficial".

Como Goya y sus pinturas negras, que vio hace poco en el Museo del Prado de Madrid, Lauwers es de la opinión que los artistas, él mismo o su Needcompany "tenemos que mostrar -ha dicho- el lado negro de la sociedad".

Aún así, en su obra y en el espectáculo que cierra su trilogía, "quizás la más triste de las que he creado hasta ahora", hay también lugar para la esperanza y para el humor y la sensualidad, con varias escenas que, en su opinión de artista visual, por sí solas son obras plásticas autónomas, sobre todo la que cierra "The deer house".

La segunda parte del espectáculo la ha definido como "como un cuento de hadas", con diseños y objetos creados por él mismo y los actores con falsas y largas orejas de gnomo.