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Domingo no pretende "hacer bailar al clero" con el disco que dedica a Wojtyla

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El tenor Plácido Domingo no pretende "hacer bailar al clero" con el disco que dedica al papa Juan Pablo II, "Amore Infinito", inspirado en poemas de Karol Wojtyla, sino transmitir su admiración ilimitada por el Pontífice y que todos, "no sólo los católicos", conozcan a "ese personaje extraordinario".

Domingo ha viajado hoy a Madrid para presentar en rueda de prensa el disco, editado por Deutsche Gramophon, compuesto por doce temas que irán "aumentando" con el tiempo porque quiere añadirle varios en polaco -el mes que viene ofrecerá un recital en Cracovia- e incluso un documental para que el "mundo" sepa de la "inmensa fuerza y humanidad" de Wojtyla.

Preguntado si quería "hacer bailar al clero" con su disco al igual que hizo con los invitados al concierto conmemorativo de la caída del Muro el pasado día 9 al cantar "Berliner Luft", Domingo ha asegurado riéndose que no es esa su intención "para nada".

"No pretendo hacer bailar al clero. Es sólo un disco con un mensaje popular y su carácter no es clásico sino que tiene un sentido moderno", ha precisado.

Según ha explicado, la idea nació a raíz de un recital que él dio en Ancona (Italia) en el que había incluido una obra del compositor italiano Marco Tutino en la que ponía música a uno de los poemas del papa Juan Pablo II.

En una audiencia papal, con motivo precisamente de ese concierto, Domingo le pidió permiso para que le dejara a él y a su hijo, que es compositor, profundizar y "buscar" más poemas para hacer un disco.

"Para ampliar el atractivo de los versos, algunos mejores que otros", matiza, decidieron interpretar unos en italiano, otros en español, como "Resuena el alma mía", "La conciencia" y "La libertad", y otras en inglés.

Entre el tenor y su hijo encontraron algunas composiciones "populares" a las que podía poner música con melodías sencillas, aunque con "profundidad".

Uno de ellos, el poema "Madre", "habla directamente" al corazón; otros tratan del amor a Dios y otros de los trabajadores porque, como recuerda Domingo, cuando a él le dijeron que Juan Pablo II había sido elegido Papa supo que "se trataba del principio del fin del comunismo, y así fue".

"Quería ayudar a conocer al público al personaje extraordinario que fue el Papa, un ser que irradiaba plenitud. Si no hubiera habido un atentado contra él -que mermó notablemente su salud- seguiría siendo Papa".

El artista -que no volverá a Madrid hasta julio, cuando interprete "Simon Bocanegra" en el Teatro Real- cree que Juan Pablo II tuvo "un cariño muy especial para los niños y los necesitados" y que la Iglesia ahora "debería dedicarse" más aún a ellos "y de forma generalizada".

La Iglesia, ha subrayado, "tiene muchas cosas que pueden cambiar" y ha apuntado que están creciendo mucho los sacerdotes anglicanos "porque les dejan casarse".

Ha insistido en que no se trata de un trabajo dirigido "a los católicos, aunque ellos pueden apreciarlo con mayor devoción" porque habla de sentimientos universales, "sin importar la religión".

Medio en broma, medio en serio, Domingo ha sugerido que "si se cree en Dios hay que darle cada día gracias, y, si no, también, por si acaso" aunque él está persuadido de que "tiene que haber una fuerza sobrenatural" que "no puede ser que no haya nada más".

En el disco, interpretado por la Orquesta Sinfónica de Londres, canta duetos con su hijo Plácido, Andrea Boccelli, Josh Groban, Katherine Jenkins y Vanessa Williams.