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Draghi cree que la banca española superará los nuevos test de estrés europeos

El BCE, que volvió a debatir sobre la rebaja de tipos, mantiene abierta la posibilidad de lanzar una nueva inyección de liquidez para las entidades financieras

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El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha expresado su confianza en que los bancos españoles llegarán 'bien preparados' a las pruebas de esfuerzo y de calidad de los activos que llevará a cabo el próximo año la institución . 'Los bancos españoles llegarán bien preparados a los test de estrés y el análisis de calidad de los activos, aunque es difícil saber qué sucederá con cada entidad en particular', dijo Draghi en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE en París.

En este sentido, el máximo responsable de la política monetaria de la eurozona destacó que las acciones adoptadas en el sector bancario español en el contexto del plan de rescate recibido el año pasado y que expira el próximo 15 de enero 'se consideran adecuadas'. A este respecto y sin querer entrar en detalle, el presidente del BCE señaló que la opinión respecto a la evolución del rescate de los bancos españoles es que 'sigue el curso previsto'. El banquero italiano adelantó que espera que en la segunda mitad de octubre se darán a conocer los detalles del diseño de estas pruebas de esfuerzo a las que se someterá a las banca europea, y que deben ser 'transparentes y rigurosas'.

Draghí declaró que no esperaba que las próximas revisiones rigurosas al sector financiero en Europa arrojaran grandes desastres. Está previsto que el BCE se haga cargo de la supervisión de los bancos de la eurozona en aproximadamente un año y que posteriormente se implemente un mecanismo de resolución en 2015. Antes de darse estos pasos, el BCE realizará un análisis de los balances bancarios en lo que se conoce como revisión de la calidad de los activos (AQR, por sus siglas en inglés), que se verá completado posteriormente con una prueba de resistencia propiamente dicha prevista en 2014. Los ejercicios tienen por objetivo asegurar que todas las entidades entren a forma parte de la supervisión en un buen estado de salud.

Draghi dijo que era necesario un mecanismo de seguridad para poder abordar potenciales problemas que pudieran surgir de esta revisión en dos fases, y añadió que está previsto que los detalles de este procedimiento de análisis se conozcan en el transcurso de este mes. 'Todo el ejercicio de la revisión de la calidad de activos, la valoración de los balances y la prueba de estrés (propiamente dicho) sólo tienen sentido si son creíbles', dijo Draghi. '(...) No espero grandes desastres, pero es bastante importante que se arroje luz (sobre el proceso) y se haga con absoluta transparencia', dijo Draghi en rueda de prensa tras haber mantenido el BCE los tipos sin cambios.

En la reunión de París, los miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) discutieron la posibilidad de rebajar los tipos de interés, aunque finalmente prevaleció la posición de mantener la tasa al actual nivel del 0,5%, su mínimo histórico, según reconoció el presidente de la entidad quien subrayó la disposición de la institución a emplear cualquier herramienta a su disposición, incluidas nuevas subastas de liquidez a largo plazo (LTRO), si fuera apropiado. 'Hubo una discusión sobre la posibilidad de bajar los tipos de interés', admitió el banquero italiano en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno de la entidad.

Asimismo, el máximo responsable de la política monetaria de la eurozona expresó la voluntad del BCE de emplear 'todos los instrumentos a su disposición, incluida la LTRO' en caso de resultar apropiado. 'Tenemos un vasto abanico de herramientas a nuestra disposición y no excluimos ninguna opción de antemano de cara a mantener los tipos de interés en línea con la estabilidad de precios', añadió el banquero italiano.

Sin embargo, el presidente del BCE subrayó que las entidades cuentan con acceso a liquidez ilimitada a través de las operaciones regulares de refinanciación del BCE al menos hasta el próximo verano y advirtió de que 'nadie quiere tener un problema de liquidez (...) pero el suministro de liquidez no debe ser un sustituto de la falta de capital'.