Público
Público

La duda cubre el vídeo de las FARC

Algunos aspectos técnicos y la secuencia de su hallazgo apuntan a que podría ser un montaje

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Los informativos de la radio y la televisión en Quito y en Bogotá repicaron la noticia sin desmayo durante el fin de semana. El video, difundido por Asociated Press, en el que Manuel Briceño, alias Mono Jojoy, jefe militar de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) alude a una aportación a la campaña presidencial del presidente de Ecuador, Rafael Correa.

La secuencia no pudo ser más rocambolesca. Una presunta guerrillera de las FARC, Adela Pérez, detenida el 29 de mayo, tenía en su poder, no se sabe con qué finalidad, un vídeo en el que Jojoy declaraba, recogiendo datos 'muy comprometedores' transmitidos por el extinto jefe guerrillero Manuel Marulanda, Tirofijo, que la guerrilla colombiana contribuyó económicamente a la campaña electoral de Correa.

La grabación, cuyos destinatarios se desconocen, aparecía casi dos meses después de haber llegado a manos de la agencia estadounidense, sin que su existencia, ni la de la guerrillera, fueran detectados antes por los periodistas de investigación de los medios colombianos o internacionales. Tampoco por parte de los órganos judiciales, a los que se hurtó este elemento de prueba de forma claramente irregular, tal vez delictiva.

Poco después de la aparición del vídeo, y mucho antes de la intervención del fiscal general colombiano, intervino en los medios el embajador de EEUU en Colombia, Wiliam Brownfield, destacando el valor del documento (que previamente había filtrado su embajada según todas las opiniones periodísticas) para que la opinión internacional valorara la maldad del presidente Correa, que 48 horas antes había hecho desmantelar la base de Manta en territorio ecuatoriano: la instalación militar estadounidense más importante en América Latina. ¿Por qué se mantuvo en secreto el video del Mono Jojoy y se esperó para difundirlo al día siguiente del intenso debate nacional e internacional que provocó el acuerdo Colombia-Estados Unidos para la instalación de cinco bases para sustituir a Manta? Un día después de que fuentes republicanas filtraran un documento declarando a Venezuela un Estado narcoterrorista.

Examinando el video de Jojoy se ve de entrada una sombra sobre su rostro mientras desgrana las ayudas a Correa, que impide ver el movimiento de sus labios. Es imposible no asociar el hecho a las circunstancias que rodearon a la Operación Jaque, en la que, con la participación de los medios técnicos estadounidenses, se liberó a un grupo importante de secuestrados en poder de las FARC, entre los que se incluía la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt.

La inmersión en el sistema de comunicaciones de la guerrilla, logrado mediante la imitación de las voces de Jojoy y hasta las del propio jefe Alfonso Cano, logró confundir al grupo de guerrilleros que tenía los rehenes en su poder para que los trasladara hasta el lugar en donde esperaban los helicópteros de la Fuerza Aérea Colombiana, camuflados con insignias de la Cruz Roja.

Pero, al margen de la dudosa autenticidad del video-bomba del Mono Jojoy, los analistas ecuatorianos consultados por Público descartan cualquier posibilidad de que el presidente Correa, un economista de clase media formado en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), intelectual de pensamiento socialdemócrata vinculado a movimientos indigenistas, se haya mezclado alguna vez con guerrilleros de las FARC.

Es la opinión de Carlos Rojas, de El Comercio, el periódico ecuatoriano más crítico con Correa, quien destaca la irrelevancia de los 80.000 dólares que se han manejado para la campaña de un presidente que ganó por goleada las elecciones y que está representando un factor de estabilización en un país que ha tenido siete presidentes en 10 años.

Cabe la posibilidad de que alguno de los comités de apoyo al Movimiento País, que llevó a Correa a la Presidencia, o incluso algún personaje de dudosa moralidad como José Ignacio Chauvin, ex subsecretario de gobierno, mantuvieran algún contacto con la guerrilla colombiana. A la depuración de esas informaciones se apresta en estas horas el entorno presidencial ecuatoriano para despejar cualquier duda.