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El duelo de los Miliband se inclina del lado de Ed

La mayoría de los pronósticos prevé una contienda muy igualada en las primarias laboristas. David acepta continuar en la dirección en caso de derrota

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La casa del filósofo marxista Ralph Miliband era un hervidero de debates y discusiones para muchos de los intelectuales de izquierda en los años setenta y ochenta. Su hijo David se acostumbró pronto a un ambiente en el que la política se vivía con gran pasión. Su hermano Ed, cinco años más joven, quedaba algo apartado, pero no por eso dejaba de impresionar a los invitados por ciertas habilidades.

'Ambos eran muy inteligentes y despiertos recuerda el historiador Robin Blackburn pero he de decir que Ed me maravillaba porque podía resolver el cubo de Rubik en un minuto y 20 segundos, y hasta podía hacerlo con una sola mano'.

Por la diferencia de edad, David llegó antes que Ed a la política, el Parlamento y el Gobierno, y hace sólo unos meses parecía destinado a convertirse en el nuevo líder laborista tras la debacle de Gordon Brown. Tan sólo hace una semana, los pronósticos le mantenían como el favorito para ganar las primarias, cuyo resultado se conocerá hoy.

Por la peculiaridad del sistema electoral, nadie puede saber con seguridad quién ganará ni los sondeos son de mucha ayuda. Sin embargo, la impresión general y su hijo bastardo que son en Reino Unido las casas de apuestas es que las diferencias se han estrechado. Ed Miliband podría ganar y la primera duda es saber qué pasará con la carrera política de David.

Los diputados prefieren a David y los sindicatos, a su hermano

Asesores de los dos hermanos se han reunido de forma discreta en los últimos días para intentar dilucidar qué ocurrirá después de la contienda. El equipo de Ed lo ve como un reconocimiento implícito de que el ex ministro de Exteriores sabe que puede perder. Ninguno de los dos grupos ha hecho público el resultado de la cita.

Según The Guardian, David Miliband dejó entrever que si pierde, trabajará para su hermano como un miembro más de la dirección laborista en el gabinete en la sombra. A largo plazo, nadie está muy seguro. 'Veremos si en seis meses o un año David decide buscarse un futuro fuera de la política', dijo al diario una fuente laborista.

Ya hace tiempo, Ed Miliband, ministro de Energía y Cambio Climático en el Gobierno de Gordon Brown, dijo que no tendría inconveniente en continuar en la política en caso de derrota.

Ed ha cuestionado algunas decisiones de los años de Blair y Brown

Las diferencias ideológicas entre ambos no son muy marcadas. Ambos son hijos del Nuevo Laborismo con el que Blair y Brown pusieron fin a 18 años de exilio en la oposición. Pero las primarias han servido para que Ed Miliband reclame el regreso a los valores más progresistas abandonados en la época de Blair.

'La gran cuestión para Gran Bretaña en la próxima década es si nos dirigimos a un capitalismo al estilo de EEUU, más desigual e injusto, o si construimos un modelo diferente, un capitalismo que trabaje para la gente, y no al revés', dijo Ed en un discurso en junio.

Su hermano no ha querido presentarse como el heredero de Tony Blair, aunque defiende la idea de que si los laboristas se empeñan en regresar a sus esencias ideológicas, se arriesgan a perder el apoyo de las clases medias y a verse condenados a una larga estancia en la oposición.

Por eso, los asesores de David han hecho saber a los medios de comunicación que Ed supondría 'una vuelta al pasado', a lo que llaman la 'zona cómoda', donde el partido no se siente obligado a modernizar su mensaje.

El vencedor debuta el martes con un discurso ante el congreso laborista

El colegio electoral que elige al líder laborista está formado por tres colectivos: parlamentarios, militantes del partido y militantes de sindicatos y organizaciones ligadas a los laboristas. Cada grupo aporta una tercera parte de los votos.

En el caso de victoria de Ed, es muy probable que los parlamentarios hayan apostado por su hermano. Eso le dejaría en una posición vulnerable en un futuro no muy lejano. Además, el congreso anual laborista que comienza mañana tiene que elegir a los integrantes del gabinete en la sombra. Al líder le toca asignarles funciones concretas.

Es posible que algunos diputados no sientan mucho respeto por el pequeño de los Miliband. Fue lo que le ocurrió al líder conservador Iain Duncan Smith, que sólo duró dos años y dos meses en el puesto.

El vencedor tendrá que presentar sus cartas en el discurso del martes ante el congreso laborista. Ahí se conocerá su posición sobre el recorte de gasto público y la reducción del déficit, que es la cuestión que definirá la política británica en esta legislatura.