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La economía española también genera buenas noticias

Los mercados no perciben los indicios positivos que hay detrás del endeudamiento o del ahorro

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Dice ese mago de Oz llamado mercado que España tiene más riesgo de dejar de pagar sus deudas que Turquía, un país que hace diez años cayó en suspensión de pagos y tuvo que pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI). Lo dice a través de la llamada prima de riesgo, que es la rentabilidad que exige a los diferentes países por financiarlos, respecto de lo que pide a Alemania, la locomotora europea. En un día de turbulencias como el pasado 30 de noviembre, el mercado llegó a exigir a los bonos españoles a diez años en el mercado secundario (compraventa de títulos ya emitidos) una rentabilidad del 5,5%, cuando a Turquía le estaba pidiendo el 4,57% y a Alemania, el 2,67%.

Cada vez que se disparan estas diferencias (lo que coincidió en mayo con el rescate de Grecia y ahora con el de Irlanda), el Gobierno de España sale en tromba a defender que no están siendo justos con su situación económica real. Público ha pedido ayuda a varios economistas para saber si los inversores sobreactúan o si de verdad España merece el pánico de las últimas semanas, mayor incluso que el sufrido en mayo, que sólo remitió cuando las pruebas de resistencia de la banca demostraron que las entidades financieras de este país estaban en mejores condiciones que muchas otras de Europa.

Los expertos creen que la realidad económica no justifica los temores

Porque es cierto que el crecimiento de la economía española está plano y que el déficit se desbocó en 2009, pero ese déficit se ha reducido ya un 47% entre enero y octubre de este año, y el Gobierno trabaja con una estimación de crecimiento del PIB para 2011 del 1,3% (0,7% para el FMI).

Una de las primeras cuestiones es saber si España está tan endeudada como para no poder llevar sobre los hombros el peso de su deuda. Según Ángel Laborda, director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), 'existe la idea de que el país está bastante endeudado, pero hay que distinguir entre deuda familiar, de las empresas y del sector público'.

¿Hay riesgo de impago? 'En términos de PIB [valor de los bienes y servicios que genera un país en un año], las familias españolas están más endeudadas que la media de la UE. Según datos de 2008 [la zona del euro no ha facilitado aún los de 2009], el endeudamiento de los hogares era del 84% respecto al PIB frente al 61% en que se situaba la media de la zona del euro. ¿Esto importa? No mucho', asegura Laborda. 'El problema sería que las familias no pudieran hacer frente a sus créditos y provocaran una alta morosidad'. Sin embargo, a pesar de ser este un país con más de cuatro millones de parados, 'se está viendo que los españoles cumplen con sus pagos a rajatabla. En los últimos meses, la morosidad de las familias ha sido del 2,5%, cifra muy baja. En España,una familia deja de comer antes que no pagar su hipoteca', añade.

La última cifra de morosidad global, referida a septiembre, daba un porcentaje de créditos dudosos del 5,5% . Pero la debilidad está 'en el crédito promotor', comenta Laborda, para cuyo saneamiento el Banco de España ha pedido un sobreesfuerzo a las entidades en sus provisiones y un mayor grado de transparencia en los resultados con la intención de que el mercado vea y juzgue si están sanas o no. Lejos de asustarse por tener que enseñar lo que encierran sus balances, las patronales de bancos y cajas han aplaudido la medida.

El déficit público ha caído un 47% sólo en los diez primeros meses del año

El propio sector financiero también tiene un nivel de endeudamiento muy inferior a la media. 'La deuda de bancos y cajas equivale al 98% del PIB, mientras que la media de la zona del euro es del 120%', explica Laborda. Y en cuanto a 'las sociedades no financieras, su endeudamiento se eleva al 136% sobre el PIB, frente al 96% de media en la zona del euro'. ¿Es grave? 'Hay que distinguir por sectores', comenta Laborda. 'Las grandes multinacionales se han endeudado por sus planes de expansión internacional, pero esas compras han resultado bastante bien y tienen grandes beneficios gracias a ellas'.

Sirva como ejemplo Telefónica, que disparó su nivel de endeudamiento en 2006 con la compra de la británica O2. Pasó de deber 30.066 millones a 54.315 millones de euros. A cierre de 2009, la deuda financiera neta era de 43.551 millones. Los resultados hablan por sí solos. En 2005, Telefónica obtuvo un beneficio neto de 4.445 millones. En 2009, de 7.776 millones. Su expansión le ha permitido además esquivar la caída del consumo en España al haber diversificado sus fuentes de ingresos.

Si no se tienen en cuenta estas empresas, el resto 'no están mucho más endeudadas que la media de la zona del euro', comenta Laborda. Con una conocida excepción: el sector inmobiliario, 'que se endeudó mucho con la burbuja'.

El sector público, al que tantos esfuerzos le han exigido y siguen exigiendo por su desfase en 2009 entre ingresos y gastos, que arrojó un déficit del 11,1% sobre PIB, cerró ese ejercicio con una deuda acumulada 'del 53% sobre PIB', recuerda Laborda, mientras que 'la media de la zona del euro está en el 79%'.

La morosidad de los hogares se eleva únicamente al 2,5% pese al elevado paro

¿Dónde radica la debilidad de España a la hora de enfrentarse a esos periodos de turbulencias en los que el mensaje de los mercados parece decir que el país se encamina hacia el impago? 'El porcentaje de deuda en manos extranjeras sí es más elevado que en la mayoría de los países de la zona del euro', comenta Laborda. 'La necesidad de España de acudir a los mercados internacionales es mucho mayor, y ahí es donde ven una de nuestras debilidades, porque no hay ahorro interno suficiente' para cubrir nuestras necesidades. 'No es porque tengamos más deuda, sino porque está en mercados internacionales. Italia tiene una deuda pública equivalente al 116% del PIB, pero como los italianos ahorranmucho [sus ahorros son transformados en préstamos por la banca], el país se financia internamente en mucha mayor medida'.

En el proceso de reequilibrio de su economía que vive España eso también está cambiando. La tasa de ahorro de los españoles ha llegado a colocarse en niveles del 18%, desconocidos hasta ahora. El miedo ha agarrotado el consumo, pero también ha empujado a los ciudadanos a deshacer sus deudas. 'La tasa de ahorro tiene a la economía con crecimiento plano, pero, por otro lado, la está reequilibrando', explica Laborda. 'En los próximos trimestres, la tasa de ahorropodrá ir descendiendo hasta el 14% o 13%, dejando margen al incremento del consumo'.

José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, explica que España está 'limpiando los excesos de la fase expansiva y saliendo de la crisis'.

Es indudable para ambos que el sector inmobiliario y sus excesos han explotado en pleno corazón de la economía. 'La depuración de la vivienda es lo que mantiene a España aún lejos de su potencial de crecimiento, que es del 2,5%', explica Díez. 'Se han destruido 200.000 empleos en la construcción en el último año', añade, pero 'el proceso acabará probablemente en el primer trimestre de 2011 o en primavera. Si se coge el número de afiliaciones a la Seguridad Social, ahora hay 30.000 afiliados en el sector servicios más que hace un año, porque ese sector ya está en fase cíclica de recuperación'.

Otro dato positivo, señala Díez, es que la creación de empresas acumula un avance hasta septiembre del 5,2%, mientras que el capital suscrito ha aumentado ya un 23,3%.

311.400 millones de euros

Es el dinero que ha salido de las arcas públicas europeas para rescatar entidades financieras en dificultades (antes de la crisis de Irlanda).

470.000 millones

En octubre de 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers, Alemania aprobó un fondo de 470.000 millones para ayudar a la banca, de los que 70.000 millones irían a comprar acciones de entidades con problemas. Francia creó otro fondo de 360.000 millones, de los que 40.000 millones eran para comprar títulos.

99.000 millones

España creó un fondo (Frob) para ayudar a entidades en dificultades que puede ascender hasta 99.000 millones. De momento, ha comprometido 10.581 millones. Además, el Estado compró 19.500 millones en activos y ha avalado emisiones por 60.895 millones.