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Economía ya ve "difícil" crecer al 1,3% este año

El empleo crece de forma intertrimestral por primera vez desde 2007

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El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, admitió ayer, por primera vez, que hoy por hoy es “más difícil”, aunque “sigue siendo posible”, cumplir con las previsiones de crecimiento de la economía española, fijadas por el Gobierno para este año en un aumento del PIB del 1,3%. La mayoría de organismos internacionales y analistas (que dicho sea de paso, fueron los que se equivocaron el año pasado) sitúan desde hace meses la previsión de aumento de la riqueza de España en torno al 0,8%.

El problema para el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero es que la economía española ha dejado de luchar exclusivamente contra su estancamiento interno, que ya había hecho que el Gobierno predijese un crecimiento nulo de la demanda de hogares, empresas y sector público nacionales. El gancho que iba a tirar (y que de hecho aún lo hace con fuerza) de la economía era el sector exterior. Pero el contexto internacional ha cambiado, cosa que ni analistas ni organismos internacionales habían previsto. Las economías de Estados Unidos y Europa han vuelto a quedarse sin fuelle, y así es difícil crecer desde fuera, sobre todo para países como España, donde más de la mitad de sus ventas externas van a países de la zona del euro. La revisión del cuadro macroeconómico la haría el ejecutivo en el debate de Presupuestos, que no se producirá este año por el adelanto electoral.

Hasta junio, la ecuación original aguantó. Según los datos hechos públicos ayer por el INE, el PIB español creció un 0,7% en el segundo trimestre respecto al mismo periodo del año anterior. La demanda nacional se encogió un poco más, tirando hacia abajo del crecimiento un 1,9% (frente al 0,4% del primer trimestre), pero lo contrarresta de momento una mayor contribución del sector exterior, que duplica su aportación positiva del 1,3% al 2,6%.

En lo que a la demanda interna se refiere, el consumo de los hogares menguó en el segundo trimestre (algo que no hacía desde el primero de 2010), afectado por la presión sicológica de los cinco millones de desempleados, la constante caída de la remuneración de los asalariados y el efecto en el euríbor de la subida de los tipos del BCE, que se va trasladando a las hipotecas, afectando negativamente a lo que queda del salario para gastar en otras cosas.

El consumo de los hogares españoles se redujo interanualmente en el segundo trimestre por primera vez desde el primer trimestre de 2010, con una caída del 0,2% que, según explicó Campa, se justifica por el crecimiento que experimentaron las compras antes de la subida del IVA de mediados del pasado ejercicio. La información del INE recuerda de hecho que en aquel segundo trimestre de 2010 “se alcanzó el máximo del ciclo del gasto” por el citado efecto de aceleración de las compras para esquivar el alza impositiva.

También recuerda el INE que es complicado que aumente el consumo cuando “la remuneración de los asalariados, principal recurso de los hogares para afrontar el gasto en consumo, continúa todavía presentando crecimiento negativo, una décima más incluso que en el trimestre precedente (del -0,4% al -0,5%)”.

Para Campa, sin embargo, el consumo privado mejorará, “aunque de forma muy suave” porque lo hará la renta familiar disponible. Una “mejora pequeña” derivada de “la mejora del mercado laboral”, porque lo que es por los salarios, el coste laboral unitario sigue cayendo y así quiere el Gobierno que siga, para que aumente la competitividad.

Sobre la mejora del empleo, clave para que repunte el consumo, Campa aseguró que “las empresas han vuelto a contratar mano de obra, en lugar de cubrir sus mayores necesidades con horas extraordinarias”. De hecho, como recuerda José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, en el trimestre se creó empleo neto por primera vez desde 2007. En total, cerca de 100.000 empleos a tiempo completo, la mayoría en el sector servicios pero también en la industria.

Pero todavía, ante la escasa perspectiva de aumento de ventas, la inversión de las empresas (dato que adelanta los cambios de ciclo) se encoge. La formación bruta de capital fijo cayó un 6,7%, frente al 6% del primer trimestre. Buena parte es porque sigue la corrección en el sector de la construcción, pero los bienes de equipo también cayeron un 3,7%, cuando en el primer trimestre esta inversión había crecido algo (0,3%).