Publicado: 22.03.2014 09:02 |Actualizado: 22.03.2014 09:02

‘Edificio España’, el documental que Botín no quería que vieras

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Desde una azotea en la Gran Vía de Madrid, Víctor Moreno (Santa Cruz de Tenerife, 1981) contempla la silueta del Edificio España. Ese símbolo de una España que dejaba atrás los duros años de la posguerra y que vendía el inicio de la prosperidad durante el franquismo. Desde 2007, las únicas preocupaciones de Moreno han girado en torno a este esqueleto de hormigón y ladrillo que se inauguró en 1953 y que preside la Plaza de España madrileña.

El resultado ha sido Edificio España, un documental sobre el proceso de rehabilitación integral que su propietario, el Banco Santander, acometió en 2007 y que ha concluido con la venta del mítico bloque al multimillonario chino Wang Jianlin. Por el camino, Moreno ha dejado mucho esfuerzo, dinero, tiempo y frustración. "Grabé 200 horas pero estuve cerca de un año rodando allí", recuerda el director, más animado ahora que el banco de Emilio Botín ha levantado el veto a la proyección de la película. Después de trabajar duro para que la entidad le permitiera grabar el proceso de vaciado, el banco decidió que la obra representaba un peligro para el "proceso de comercialización del edificio".

"Nunca entendimos cuáles podían ser las razones. Le hemos dado muchas vueltas pero no encontramos motivaciones razonables. Este es un documental de creación, nada al estilo de Michael Moore ni una película mainstream de Hollywood", explica Moreno, que durante 15 meses tuvo que interrumpir el pase de la cinta por diversos festivales de cine independiente bajo la amenaza de acciones legales provenientes de un gigante tan poderoso como la familia Botín.

"El apoyo ciudadano para que se proyectara fue para nosotros otro motivo de celebración"

Con la "cautela y respeto" necesarios para enfrentarse a una entidad así, Moreno decidió dar la batalla. Y la ganó. La cinta se proyecta a partir de este sábado en el Matadero de Madrid, donde se quedará durante varios días. De ahí pasará al Pequeño Cine Estudio de la capital. "A partir de enero comenzamos una movilización que tuvo una gran repercusión en los medios y mucho apoyo de multitud ciudadanos y de compañeros cineastas y representantes del mundo de la cultura que firmaron el manifiesto "Quiero ver Edificio España". "Parecía que no iba a haber forma de recuperar la película", recuerda.

Tras varias reuniones entre abogados y "mucha frustración", el banco cedió a la petición y permite su proyección casualmente la misma semana en la que ha cerrada la venta del edificio al magnate asiático de los hoteles y centros comerciales. "Fue determinante la repercusión en las noticias y el apoyo ciudadano; ése fue para nosotros otro motivo de celebración", asegura Moreno.


Sin conocer aún ni los motivos reales de la censura ni la razón por la que ahora puede verse la obra, el director se muestra satisfecho de que el público pueda asistir en primera persona al vaciado de un edificio que alojó un hotel, viviendas y galerías comerciales. "Entrar allí fue como entrar dentro de una ballena; parecían los restos de una naufragio", rememora. "Se había abandonado como si hubiera sucedido un cataclismo nuclear. Estaba repleto de objetos que la gente había dejado allí", agrega.

Cambiante, como la realidad, lo que comenzó siendo un retrato del proceso de vaciado acabó convirtiéndose en una metáfora de la realidad española. "Por un lado registré la memoria del lugar que fue imagen de prosperidad y poder que quiso trasmitir el régimen franquista. Me interesaba rastrear esa memoria, dejar un último testamento de ese espacio. Pero también acabé reflejando los últimos momentos de una España que acabó en el año 2008", argumenta.

"Registré la memoria del lugar que el franquismo usó como imagen de prosperidad, pero también del símbolo de los últimos momentos de una España que acabó en 2008"

"Era un lugar muy laberíntico y me perdí bastante al principio. Después me acerqué más a los trabajadores que estaban vaciándolo y encontré algo determinante: un retrato multicultural de la España de 2007 y 2008, con multitud de inmigrantes atraídos por la industria del ladrillo", apunta. Y añade que "los trabajadores forman parte de ese grupo que ha sufrido las consecuencias de la crisis. Muchos se han tenido que ir a sus países y los que eran españoles se han ido a la cola del paro".

Moreno no quiere confundir a ningún espectador. No es una película discursiva, "es sólo un registro observacional, se mueve dentro de lo cotidiano y lo ordinario, no tiene una narrativa clara, sino una estructura caleidoscópica con el edificio como centro", afirma. Para el director, el trabajo guarda ciertos "elementos sociológicos y antropológicos", pero el lenguaje  -enfatiza- no es el de un reportaje.

Por eso recomienda verlo en pantalla grande y con un buen sonido. "Verlo por internet no es lo mismo. Habrá muchos matices que no podrá captar el espectador", al que pretende "no dárselo todo mascado". "Debe interpretar las imágenes y encontrar relaciones y alegorías que hay en la película y que forman parte de de su vida cotidiana. Tiene que estar activo dentro del proceso", concluye.

Aunque desconoce los nuevos planes para este lugar emblemático, Moreno tiene claro que lo que suceda será el reflejo del inicio de una nueva etapa en la historia de España.

Tráiler Edificio España (The Building) dirigido por Víctor Moreno from Víctor Moreno on Vimeo.