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EE.UU. suspenderá la ayuda a Madagascar porque considera que hubo un golpe de Estado

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El Gobierno de EE.UU. anunció hoy que suspenderá las ayudas económicas que proporciona a Madagascar porque considera que el cambio de poder que hubo en el país fue un golpe de Estado, señaló Robert Wood, portavoz del Departamento de Estado.

"EE.UU. condena el proceso a través del cual Marc Ravalomanana fue obligado a renunciar como presidente de Madagascar y Andry Rajoelina se instaló seguidamente como jefe de Estado de facto, y lo ve como antidemocrático y contrario al Estado de derecho", afirmó el portavoz adjunto en su rueda de prensa diaria.

"Esta serie de eventos equivale a un golpe de Estado, y EE.UU. no mantendrá su actual alianza de asistencia con Madagascar. A la vista de estos desarrollos, el Gobierno suspenderá toda la ayuda que no sea humanitaria" a ese país, explicó.

El Gobierno de EE.UU. amenazó recientemente con cortar las ayudas a Madagascar si ese país resuelve la actual crisis con medidas anticonstitucionales.

El jueves calificó la transferencia de poder de "antidemocrático", pero todavía no quiso anunciar la suspensión de las ayudas, y hoy fue un paso más allá y dijo que el cambio de poder en Madagascar fue un golpe de Estado, y anunció el fin de sus aportaciones financieras.

"EE.UU. ha disfrutado de una relación prolongada con la gente de Madagascar, y les instamos a que emprendan de inmediato un proceso democrático y de consenso para restaurar el Gobierno constitucional", afirmó.

El portavoz también abogó por la convocatoria de "elecciones libres, justas y pacíficas".

Ravalomanana renunció el martes de su cargo y traspasó el poder a un directorio militar, pero la junta, presionada por un sector golpista del Ejército, lo cedió inmediatamente a Rajoelina, quien desde enero pasado trataba de derrocar al jefe del Estado.

El forzado cambio de Gobierno en Madagascar fue ratificado por el Tribunal Constitucional del país, que aprobó la designación de Rajoelina como "presidente de la Autoridad Suprema de la Transición", que pretende permanecer en el poder dos años y cambiar la Constitución antes de convocar elecciones, según ha anunciado.